Tras pedir responsabilidad a los
grupos presentes en el Congreso de cara a ese debate, el presidente
Zapatero trazó este jueves, desde
Italia, las líneas maestras de la reforma: "Queremos un
modelo en el que la contratación indefinida sea la norma frente a la
temporal. Queremos reducir el
esfuerzo en el coste del despido, sin que los trabajadores
pierdan derechos y queremos hacer un cambio en la flexibilidad
interna de la empresa".
Según el borrador que entregó el
Gobierno a los agentes sociales en la reunión, lo primero pasaría
por limitar a un máximo de dos años
el contrato por obra y elaborando una redacción "más
estricta" para el encadenamiento.
Penalización del contrato temporal
También se plantea una penalización
de la contratación temporal, con un
despido más caro.
Además se eliminarían las
bonificaciones universales a la contratación indefinida para
jóvenes, mujeres y desempleado de larga duración, para dirigirlas a
los parados menores de 30 sin formación y mayores de 45 años que
lleven 12 meses desempleados.
Para incrementar el empleo también se
apuesta por una fórmula ya existente: el contrato indefinido de
fomento, con un despido de 33 días
frente a los 45 del indefinido normal, del que se
eliminarán varias limitaciones para generalizar su uso entre más
colectivos.
Cuando Zapatero habla de "la
reducción del esfuerzo en el coste del despido" se refiere al abono
por parte del Fondo de Garantía Salarial de parte de la cuantía
total que percibe el trabajador que pierde su empleo. Los
trabajadores cobrarían lo mismo, pero para los empresarios sería más
barato. En concreto, 8 días siempre
que se trate de un despido objetivo (sea procedente o
improcedente).
Quedan excluidos de esta ayuda
pública al despido privado los
disciplinarios
improcedentes.
Por último, la flexibilidad. En el
documento se especifica en qué consistiría el mil veces mencionado
modelo alemán, que prima el mantenimiento de los puestos de trabajo
a costa de reducciones de jornada
o ajustes dentro de la empresa. La toma de una decisión de este tipo
de forma unilateral seguiría igual que hasta ahora, pero se
introducen cambios para modificar derechos reconocidos por convenio
cuando haya acuerdo con los trabajadores.
Claves de un fracaso previsible
Puntos de acuerdo
-
Empleo juvenil.
Varias medidas orientadas a favorecer la entrada de los más
jóvenes en el mercado laboral, suavizando las exigencias que se
imponen a los contratos de formación y de prácticas, entre
otras. El problema está en la letra pequeña: el Gobierno propone
ampliar el plazo de edad desde los 21 años actuales a los 24.
Más de lo que quieren los sindicatos y menos de lo que pedía la
patronal.
-
Modelo alemán.
Había pacto para una flexibilización que permitiese mantener el
empleo a costa de reducciones de jornada o renuncias parciales
de los trabajadores en situaciones adversas, pero siempre que
hubiese acuerdo entre las partes.
Y de desacuerdo
-
Las causas del despido.
La patronal ha insistido en redefinir los conceptos por los que
un despido puede ser considerado procedente por razones
objetivas (económicas, tecnológicas, organizativas y
productivas), teniendo así que pagar sólo 20 días por año
trabajado en lugar de 45. Los sindicatos se han negado en todo
momento a cualquier modificación en este sentido.
-
Más barato. La
patronal venía reclamando que el despido en España era demasiado
alto, lo que encarecía los costes laborales y desincentivaba la
contratación. Por eso había pedido nuevas modalidades de
contrato, como uno para jóvenes sin ninguna indemnización por
despido.
Otra negociación igual de
difícil
Ante el fracaso del diálogo social,
los partidos tendrán que decidir si dan su apoyo a la
reforma del Gobierno. Una negociación que se presenta igual de
difícil que otras anteriores, como la aprobación del plan de
recortes para reducir el déficit, aunque en esta ocasión todos
coinciden en que es necesaria.
En este sentido, el PP aseguró este
jueves que está dispuesto a
dialogar, aunque lamentó que el Gobierno dé prioridad a
otros grupos, en relación a la intención del Ejecutivo de pactar con
CC, CiU y ERC.