La nueva
Selectividad es más fácil
Un 14, en lugar de un 10,
de nota máxima de acceso a la universidad; un alumno que se examina
en Selectividad de una materia que no ha cursado en Bachillerato o
exámenes de matemáticas que se hacen si uno quiere y si no, pues no.
Estas son algunas de las singularidades de las nuevas pruebas de
acceso a la Universidad que han estrenado el pasado mes de junio más
de 160.000 alumnos de Bachillerato y que ha supuesto un aumento de
los aprobados en la gran mayoría de comunidades autónomas con
respecto al curso anterior; Cataluña ha registrado la cifra más alta
de su historia (94,4%) y La Rioja, la más elevada de esta década en
su comunidad (95,5%).
El porcentaje más alto
está en País Vasco, con un 97,9%. Con todas las precauciones que hay
que tomar con unos datos que aún son provisionales, la cifra
aproximada de aprobados en la convocatoria de junio en España puede
rondar el 93%, cuando los cinco años anteriores había oscilado entre
el 89% y el 90%.
Muchos responsables universitarios se
resisten a atribuir ese aumento a las características de las nuevas
pruebas, y el Ministerio de Educación dice que esperará a que
terminen los exámenes de septiembre para hacer un análisis de esta
primera convocatoria de la nueva Selectividad. Pero lo cierto es que
los exámenes obligatorios tienen dos materias menos (de seis o siete
a cuatro o cinco en las comunidades con lengua cooficial). Además,
dentro de unos criterios de corrección mucho más acotados y
objetivos, algunos se han "dulcificado", dice Ángel Cervera,
profesor de Lengua en la Complutense y corrector de Selectividad.
Cervera relata que, si antes con tres o cuatro faltas de ortografía
la mejor nota que se podía sacar en un examen era un 3, ahora se
resta 0,5 puntos por cada incorrección.
Así, la presión es algo menor para
los que quieren estudiar una carrera sin mucha demanda; ya que les
con basta aprobar la fase obligatoria. Pero los que aspiran a
estudiar un título muy demandado (por ejemplo, Medicina,
Arquitectura, algunas ingenierías, entre otras) han de presentarse a
la nueva parte voluntaria de la Selectividad: hasta cuatro exámenes,
de los que contarán las dos mejores notas, y que pueden subir hasta
cuatro puntos. Eso sí, si no se aprueba la parte obligatoria, el
alumno tiene suspendida la Selectividad y de nada le sirven las
pruebas voluntarias. En cualquier caso, sumadas las dos fases, la
nota máxima ya no es 10, sino 14. Ya ha ocurrido: lo ha conseguido
el ovetense Miguel Ruiz.
Lo que ocurre es que este año nadie
tiene claro qué nota media le hará falta para cursar cualquier
carrera, por la nueva escala de cero a 14, y también porque los
titulados de FP de grado superior (para cursarla hace falta el
título de Bachillerato) ya no tienen un número de plazas limitado
para ellos en cada carrera. Así, técnicos superiores y bachilleres
competirán con sus notas medias de acceso por cada plaza: los
primeros con su expediente de FP, y los bachilleres, con la media de
la Selectividad y el Bachillerato.
Probablemente por todo ello, y
teniendo en cuenta que la parte voluntaria no podía hacer daño, -tan
solo sumar-, muchos más alumnos de los cabía esperar la han hecho,
llegando al 90% o más en Madrid, País Vasco o Cataluña. Además, en
esa parte específica los jóvenes se pueden examinar de cualquier
materia de modalidad (depende de la vía de Bachillerato elegida), se
hubiera cursado o no. Así, ha habido alumnos que han hecho el examen
de Matemáticas II (la de ciencias) en la parte obligatoria y el de
matemáticas de letras en la voluntaria, aun sin haberla cursado,
cuenta José María Salguero, orientador del instituto Juan de la
Cierva de Madrid.
Y, precisamente las matemáticas, uno
de los huesos más duros por la cantidad de suspensos que
provoca cada año en Selectividad, han podido tener un gran impacto
en los resultados. Ya solo se examina de esta materia quien lo
desea; hasta ahora, como mínimo dos tercios de los alumnos estaban
obligados. Y este año, por ejemplo, en la Universidad Carlos III de
Madrid y en la de Castilla-La Mancha, se han presentado a
matemáticas (las de letras y las de ciencias) en la parte
obligatoria un 22%. De hecho, si se repasan los resultados de las
matemáticas de letras de seis universidades (Castilla-La Mancha,
Carlos III, Oviedo, Baleares, Politécnica de Madrid y La Rioja) en
cuatro presentan uno de los dos resultados más bajos de
Selectividad, llegando al 4,4 de nota media en Baleares, y al 72% de
suspensos en la Politécnica y en la fase voluntaria en la Carlos III.
Algo parecido ocurre con otras materias tradicionalmente muy
difíciles, como Física. El año pasado tuvieron que hacer ese examen
los alumnos de la vía científico-técnica, es decir, el 22% de los
examinandos. En Castilla-La Mancha, este año lo han hecho en la
parte obligatoria un 6%, y un 5% en la Carlos III.
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