Ingrid Betancourt precisó el domingo
en una entrevista al Canal Caracol que la información que
se ha divulgado es distorsionada y que
no hay ni habrá ninguna demanda
contra el Estado, aunque no ha retirado su acción de conciliación,
en la que exige 6,8 millones de dólares (unos 5 millones de euros),
según la Procuraduría (Ministerio Público).
La audiencia para estudiar esa
conciliación está fijada para el 5
de agosto, anunció el procurador delegado para la
Conciliación Administrativa, Isnardo Jaimes, quien precisó que la
cita podría adelantarse porque es un caso "de interés nacional".
Betancourt dijo que "no hay ningún
ataque contra el Gobierno que me liberó
ni contra el presidente Álvaro
Uribe, a quien le debo todo el agradecimiento y
reconocimiento. No hay una demanda contra las Fuerzas Militares, que
me sacaron de las garras de las FARC", y responsabilizó totalmente a
los rebeldes de su secuestro.
La ex cautiva agregó que "es
necesario que lo que me sucedió a mí
no le vuelva a suceder a nadie,
y me parece importante que los ciudadanos podamos conversar con el
Estado colombiano, y analizar los fallos y decirle cuándo algo está
mal". El ministro de Interior y Justicia, Fabio Valencia, respondió
este que al Gobierno colombiano le "tranquiliza" la decisión
"inteligente" de no demandar al Estado.
Reacciones tras la petición
El general Arcesio Barrero, ex
comandante de la cuarta división del Ejército, dijo a Caracol
Radio que Betancourt "no acató
las recomendaciones" que le hicieron las fuerzas de
seguridad el día de su secuestro, el 23 de febrero de 2002, aun
sabiendo el "riesgo" que suponía viajar a la zona donde fue hecha
rehén por las FARC.
Betancourt alega que el día de su
secuestro le fueron retirados los
escoltas y que los militares le permitieron el paso a una
zona donde se registraban combates con la guerrilla.
El ex agente de inteligencia Nelson
Burgos, escolta de Betancourt en la época de su secuestro, declaró a
RCN Radio que "en el retén del Ejército a la salida de
Florencia (capital del Caquetá) le comunicaron que
ningún civil podía salir por esa
vía, solo uniformados. Ella insistió en que haría el
desplazamiento, momento en que decidimos dejarla".
El ex senador Óscar Tulio Lizcano,
quien se fugó de su cautiverio en octubre de 2008 después de pasar
más de ocho años en poder de las FARC, afirmó a la emisora La W
que Betancourt ha sido "mal
asesorada" en este asunto.
Para Emperatriz de Guevara, madre del
coronel Julián Ernesto Guevara, secuestrado por las FARC y muerto en
cautiverio, la petición de Betancourt "raya en la ingratitud".
También en declaraciones a RCN Radio, la madre del policía
Guillermo Solórzano, en poder de las FARC desde junio de 2007,
expresó su desacuerdo con Betancourt al indicar que al Gobierno y a
las Fuerzas Militares de Colombia
se les debe "gratitud".