Hasta 1,4 millones de personas se
dieron este sábado cita en la 'Loveparade' (desfile del amor) de
Duisburgo (oeste), una de las más
veteranas fiestas de música electrónica nacida en 1989 en
Berlín.
Poco después del accidente, cientos
de miles de personas que ignoraban
lo sucedido continuaban bailando en las instalaciones de la
antigua estación de mercancías, donde se celebra la fiesta. En torno
a las 18.00 horas (16.00 GMT), los organizadores anunciaron el fin
de la fiesta, pero el desalojo
se está desarrollando muy lentamente, habida cuenta del gran número
de asistentes, calculado por los organizadores en
1,4 millones.
El suceso se produjo después de que
el recinto en el que tenía
lugar la 'Loveparade' había sido
clausurado por abarrotamiento, y un gran número de personas
continuara presionando para entrar en el lugar.
La emisora de radio WDR informó de
que algunos participantes se mostraron
agresivos cuando se les impidió acceder al recinto. En el
momento del accidente la Policía alemana tenía distribuidos en la
ciudad, con motivo de la 'Loveparade', unos
1.200 agentes.
A primera hora de la tarde comenzó su
recorrido un convoy con
quince carruajes, sobre los que
cientos de personas bailaban al ritmo de los pinchadiscos.
A las 17.00 horas el convoy de la 'Loveparade' tenía previsto llegar
hasta las instalaciones de
la antigua estación de transporte
de mercancías, donde la fiesta debía proseguir hasta altas
horas de la madrugada.
La 'Loveparade'
se celebró en la capital alemana hasta 2007, en que se trasladó a la
cuenca del Ruhr (oeste) y un año después a Dortmund, donde reunió
1,6 millones de personas. En 2011
se celebrará en la cercana ciudad de
Gelsenkirchen.
Merkel "consternada"
La canciller alemana,
Angela Merkel, expresó su
más profunda conmoción por la tragedia ocurrida en Duisburgo, en que
15 personas murieron y un centenar resultaron heridas, al desatarse
el pánico en un túnel abarrotado de gente.
"Eran jóvenes que venían a celebrar una fiesta, en lugar de eso hay
muertos y heridos. Estoy
conmocionada y triste, ante tanto dolor y sufrimiento",
dijo la jefa del Gobierno, en un comunicado difundido por la
Cancillería.
Merkel expresó asimismo sus condolencias a los familiares y
allegados de las víctimas, mientras el ministro de la
Cancillería, Ronald Pofalla, envió un mensaje a las autoridades del
estado de Renania del Norte-Westfalia garantizándoles el apoyo del
gobierno de Berlín.