Podemos definirlo como alguien que tiene 'mundo' gastronómico, conoce distintos tipos de cocina, sabe preparla y experimenta (ahora si también tendiera camas y fregara la vajilla nos habríamos sacado la lotería), pero detrás de ello existe una intención oculta: seducir a las mujeres.
Debemos tener mucho 'cuidado' con los gastrosexuales ya que conocen muy bien los secretos de la cocina y pueden hacer alquimia con los ingredientes afrodisiacos así es que cuando menos te des cuenta puedes empezar con un aperitivo en su terraza o restaurante exclusivo y sin pensarlo, terminarás tomando el postre de sus labios.
Es muy curioso ya que esta invasión de los hombres en los fogones se dio a partir del auge de la fama y prestigio de chefs internacionales (aparte de que los hombres tienen muy buen sazón, el problema es que son pocos los que se atreven a sacudirse la flojera y descubrirlo).
En el periódico Times Of India entrevistaron al Chef John Meredith quien da clases en el St James Cooking School en Fortitude Valley (Brisbane) y dijo que ahora parece ser que a los hombres les interesa conquistar a las mujeres con una cena especial.
Los rangos de edad de los alumnos de gastronomía oscilan entre los 18 años (cuando tienen su primera novia) hasta los 59 (edad en que se están divorciando o que buscan al 'amor verdadero').
¿Sabes que el hecho de que un hombre sepa cocinar se encuentra entre las virtudes más valoradas por una mujer?
De acuerdo a una investigación en el Reino Unido, la habilidad de un hombre para cocinar es un factor fundamental para atraer a una mujer, junto con el salario, estatus, personalidad y apariencia.
Es muy curioso porque el incremento en el número de mujeres que trabajan tiempo completo ha contribuido al surgimiento de los hombres gastrosexuales.
Otro factor importante de acuerdo al sociólogo australiano David Chalke que ha llevado a los hombres a aprender a cocinar es que se casan a edades postreras por lo que si no quieren alimentarse únicamente con atún en lata o carne asada, es necesario que mejoren sus dotes.
¿Quieres saber que tan gastrosexual eres?