La primera generación de este
vehículo 100% eléctrico, presentado a finales de 2007, sólo estuvo
disponible en Londres en una pequeña serie de 100 unidades. Ahora,
con el nuevo Smart Fortwo Electric Drive, la marca persigue uno de
sus objetivos, esto es, la producción de
un automóvil urbano sofisticado,
atractivo y libre de emisiones contaminantes.
A diferencia de su predecesor, este
pequeño urbanita está equipado con una moderna batería de ión-litio.
Al estar alojada entre los ejes, dicha batería permite ahorrar
espacio, por lo que tanto la habitabilidad como el concepto de
seguridad de este biplaza no se ven afectados en absoluto. El nuevo
Fortwo Electric Drive lleva un
motor eléctrico que rinde 27 CV, aunque gracias a la
función “overboost” ofrece (en fases de máxima aceleración y durante
un máximo de dos minutos) hasta 41 CV de potencia. Está asociado a
un cambio automático con solamente dos “posiciones”, una para
circular y otra para la marcha atrás.
Smart cifra la
autonomía aproximada de este
vehículo en unos 135 kilómetros. Consigue unas prestaciones
discretas, pero suficientes para circular por ciudad. Acelera de 0 a
60 km/h en 6,5 segundos (el mismo tiempo que emplea la versión
“convencional) y tiene una velocidad máxima limitada
electrónicamente de 100 Km/h.
Según el fabricante, el Fortwo
Electric drive es “el primer coche eléctrico del mundo que
dispone de un sistema de carga inteligente”. Puede
recargarse tanto en una toma de corriente habitual, cuyo proceso
dura unas 2 horas, como en puntos de carga rápida. El mencionado
sistema electrónico puede gestionar “activamente” esta operación.
Por ejemplo, si el coche va a estar estacionado durante un periodo
prolongado, la recarga de la batería puede postergarse a los
horarios en los que la electricidad es más económica. Si por el
contrario, es preciso realizar recargas breves (por ejemplo al ir de
compras) es posible solicitar la máxima cantidad de energía
disponible. Además, se puede instalar una función adicional que
permite controlar, a través del
teléfono móvil, el estado del proceso de carga y la
autonomía correspondiente del vehículo.
Por su parte, un dispositivo de
gestión de la batería especial se encarga de que la misma se
encuentre siempre en perfecto estado, supervisando permanentemente
la tensión, la intensidad y la temperatura. Si alguno de estos
parámetros alcanza un valor límite predeterminado, la electrónica
reduce la potencia para evitar cualquier sobrecarga en el sistema.
Asimismo, se supervisa el proceso
de carga y se gestiona la indicación de capacidad.
Finalmente, también regula la calefacción y el aire acondicionado
(permitiendo a los conductores “climatizar a distancia” su Smart
Fortwo Electric Drive mientras el vehículo está cargándose), de
forma que la batería se vea afectada lo menos posible.
Este vehículo parte del Smart Fortwo
coupé/cabrio, aunque su equipamiento es más completo. Incluye, entre
otros elementos, servodirección eléctrica, elevalunas eléctricos,
retrovisores exteriores calefactables y regulables eléctricamente,
volante en cuero de dos radios,
pomo de la palanca de cambio en cuero y llantas de aleación
de 12 radios, a los que hay que sumar el citado sistema de control
de la climatización a distancia. En cuanto a detalles específicos,
todos los Smart Fortwo Electric Drive de segunda generación están
equipados con llantas, carcasas de los retrovisores y apliques
pintados en verde, así como con dos esferas indicadoras del mismo
color para el interior. La inscripción “Electric Drive” en
referencia a la propulsión
ecológica del vehículo aparece también en la zaga y la
escuadra del retrovisor.
Los primeros vehículos tienen como
destino la ciudad de Berlín donde, en el marco del proyecto
“e-mobility Berlin”, Daimler AG está estableciendo en la actualidad,
junto con la empresa eléctrica RWE
y el apoyo tanto del Gobierno Federal como de la ciudad de
Berlín, las condiciones necesarias para un tráfico libre de
emisiones locales con propulsiones eléctricas por batería. Entre
otros objetivos, destaca la construcción y propagación de estaciones
de carga de electricidad “rápida” como alternativa a las recargas en
las tomas de corriente doméstica.