Fiat ha aplicado diversos y muy
ligeros rasgos identificativos a la carrocería del Punto Evo. En la
parte delantera, el parachoques se ha rediseñado por completo y en
él se alojan las dos tomas de aire bien separadas por una moldura
horizontal, en cuyos extremos van ubicados los intermitentes y por
debajo los faros antiniebla. Aquí
se podrá distinguir, por cierto, las versiones normales y las
deportivas. Estas últimas llevan la rejilla de la calandra
con forma de malla, mientras que en las versiones normales la
rejilla cuenta con lamas horizontales. En el resto de la carrocería,
los faros traseros más grandes y el nuevo faldón que integra la
matrícula firman el nuevo “documento de identidad” de este compacto.
El Punto Evo mide 4,06 metros de largo, 1,69 de ancho y 1,49 de
alto. La única de las tres cifras que cambia es la longitud, que ha
crecido tres centímetros debido a los nuevos paragolpes. El ancho y
la altura, junto con la batalla, permanecen inalteradas.
Interior
Sin embargo, donde más cambios se
aprecian es de puertas hacia dentro. En el cuadro de
instrumentación, unos aros cromados con forma de tubo dan un aire
deportivo (propio de coches asiáticos) en el puesto de conducción,
el cual luce también una nueva terminación de la consola y una tenue
y atractiva luz de ambiente para la circulación nocturna. Tampoco se
libran los revestimientos de las puertas, que
ahora cuentan con molduras
diferentes según acabados e incluso un nuevo portabotellas.
Los asientos son también nuevos (en piel cuestan 1.500 euros más), y
en el habitáculo hay más cantidad de huecos, lo cual le da al Punto
Evo un aire mucho más práctico. Donde no hay evolución es en el
maletero, que conserva los 275 litros de capacidad. En todas las
versiones se ofrece de serie un asiento trasero abatible
asimétricamente (60/40), por lo que se puede dejar sin problemas
objetos largos y ampliar la carga hasta más de 1.000 litros de
volumen.
Motores
El Punto Evo es bastante más caro que
el Grande Punto y puede elegirse en carrocería de 3 o 5 puertas,
ligadas a tres equipamientos
concretos y a una amplia variedad de motores. La versión
más accesible es la de tres puertas con terminación Dynamic y cuesta
12.700 euros con el motor 1.2 de 65 cv (un 8 válvulas que se queda
fuera de la categoría Euro V). Tampoco los anticuados 1.4 de 77 cv y
el diesel 1.4 Multijet de 75 cv consiguen superar la normativa
anticontaminante Euro IV, aunque se seguirán vendiendo para dar una
acceso más asequible a la gama.
Pero claro, en realidad, lo atractivo
del Punto Evo es que incorpora los motores gasolina de nueva
generación Multiair (el 1.4 16v de 105 cv y el 1.6 16v Turbo de 135)
y los diesel Multijet de segunda generación (un 1.6 de 120 cv y otro
1.3 de 95 cv que se incorporará después del verano). Todos menos el
diesel menos potente están
equipados de serie con la tecnología Start&Stop y con
recomendador de cambio de marcha.
Hay un pequeño truco para reconocer
los motores que lleva el Punto Evo sin tener que abrir el capó. En
el portón trasero, el punto que adorna el nombre del coche puede
venir reflejado en varios colores: rojo para las versiones más
potentes, negro para el resto de motores y verde para la versión bi-fuel.
Ésta última funciona con una mezcla de gasolina y metano y con ella
Fiat asegura que se pueden lograr
autonomías fuera de ciudad de hasta 1.300 kilómetros con un
coste que no supera los 4 euros por cada cien kilómetros (unos 3,5
litros de media). El precio de esta versión, cuyo motor es un 1.4 8v
de 70 cv, es de 16.800 euros con el acabado inicial Dynamic.
1.4 Multiair Turbo
El objeto de nuestra breve prueba por
las calles de Bilbao fue el motor de gasolina más potente y a su vez
la versión más cara de la gama, ya que va combinada con el
equipamiento Emotion. Con 135 cv, la respuesta del acelerador es
contundente, en especial desde bajas vueltas, lo cual da una
elasticidad que habitualmente se echa de menos en motores de
gasolina. En general, el motor se
percibe de una forma muy tenue en el interior del Punto Evo,
tanto por ruido como por vibraciones, y eso que esta versión lleva
de serie incorporada el Start&Stop, un auténtico tormento por
lentitud y vibraciones en otros coches. En el Evo, sin embargo, es
rápido y no invita a desconectarlo, permitiéndonos bajar unas
décimas el registro de consumo de nuestro ordenador de a bordo. Para
hacernos una idea de la capacidad de los avances de este motor,
con la misma cilindrada y casi el
doble de potencia que el 1.4 de 77cv de la gama, el consumo
es sensiblemente inferior (5,6 litros frente a 5,9).
El 1.4 Multiair Turbo puede alcanzar
200 km/h y acelerar en 8,5 segundos hasta los cien sin pasar la
barrera de los 130 gramos de CO2. Un auténtico mérito. Sin embargo,
de esta generación Punto Evo
cambiaríamos el tacto de la palanca de cambios (poco
preciso y lento cuando hay que ponerse exigentes), y la dirección,
que aunque cuenta con el cómodo modo CITY para maniobras, sigue
pecando de poco precisa al pasar de los 80 km/h.
Equipamiento
Una pega importante es que
la versión de acceso Dynamic no
incluye el control de estabilidad, pero sí hasta siete
airbags repartidos por todo el habitáculo. Cualquier motor equipado
en este nivel también tendrá un volante de cuero, la preinstalación
del TomTom, mandos en el volante, regulación en profundidad y altura
del volante y sistema de control por voz Blue&Me. Se pueden añadir
algunos extras como llantas de 16” por 450 euros o el sensor de
aparcamiento por otros 250.
El siguiente rango es el Emotion, y
sólo sirve para carrocerías de cinco puertas. Conserva las mismas
llantas de 15” que el Dynamic, pero añade el ESP, climatizador,
faros antiniebla con función de
giro y sensor de parking trasero. Por el contrario, el
acabado Sport, que sólo valdrá para las carrocerías de 3 puertas,
añade al Dynamic llantas de 17”, aire acondicionado, paragolpes
deportivo y la mencionada luz de cortesía en el salpicadero. El
Punto Evo con esta terminación cuesta 16.900, ya sea diesel o
gasolina.
Resumen
El Punto Evo acaba de ponerse a la
venta como 'restyling' del Grande Punto, aunque ambos modelos
seguirán fabricándose por igual. La oferta de motores es muy amplia,
y casi todos cumplen con la avanzada normativa Euro V que no
obligará a los fabricantes hasta el año que viene, pero la
diferencia de precio es importante. Tanto la tecnología Multiair
(más información) para gasolina como
la Multijet para los diesel han conseguido importantes ahorros de
consumo pero han repercutido negativamente en este sentido.
Si lo que importa es el dinero, es más que probable que el cliente
siga con el Grande Punto en la cabeza (puesto que el cambio estético
tampoco es tan grande). Por el lado tecnológico, y si lo que
necesitamos es ahorrar cuantas décimas sea posible en el consumo
final, el Punto Evo es la solución.