¿Por qué y a quiénes
les sube la luz?
Desde el 1 de julio de 2009 los
consumidores tienen la posibilidad de contratar la energía con la
compañía que deseen, aprovechando las ofertas o rebajas que le
ofrezcan. La electricidad la suministran
las comercializadoras (cada una de las cinco grandes compañías
eléctricas -Endesa,
Iberdrola,
Unión Fenosa,
E.ON y
HC Energía- tiene la suya) y el usuario puede elegir negociar
con una de ellas o adherirse a la Tarifa de Último Recurso (TUR),
una tarifa refugio creada por el Gobierno
para quienes no deseen realizar un nuevo contrato de luz o cambiar
sus condiciones.
La TUR rige a quienes no hayan
firmado un nuevo contrato y tengan contratada una potencia
igual o menor a 10kW, es decir, la mayoría de los hogares y
pymes, que son quienes se ven afectados por esta nueva subida
de la luz.
¿Quién
fija el precio de la TUR?
Es la única tarifa que fija el Gobierno, pero se compone de tres
partes (peajes o tarifas de acceso, impuestos y precio de la
energía). Las dos primeras dependen directamente del Ejecutivo pero
la última, el precio de la energía, es el resultante de la subasta
entre las comercializadoras.
Por lo que respecta al Gobierno, aboga por no variar los
impuestos y los peajes. Estos últimos son los que sufragan los
costes del sistema eléctrico o, lo que es lo mismo, los que pagan
los costes del transporte y la
distribución de la energía a los usuarios, además de los
incentivos a las energías renovables (que han aportado el 36% de la
electricidad generada en España en lo que va de año, según el
secretario de Estado de Energía, Pedro Marín).
El precio de la energía supone un 50% del total de la
TUR, de modo que las pujas determinan en gran parte el precio final
Las comercializadoras, por su parte, son responsables del precio
de la energía y justifican la necesidad de la subida en que la
tarifa no cubre los costes del suministro, como alega Francisco
Arteaga, director general de Endesa en Andalucía y Extremadura, que
deja entrever que el precio que se pagaba hasta el momento está por
debajo del precio real de mercado.
Según las empresas, el déficit
aumenta anualmente y la normativa europea exige que se
ataje antes de 2013. En cualquier caso, para evitar posibles
suspicacias a la hora de determinar el déficit, las
comercializadoras aseguran que las cifras están sometidas a
auditorías y son supervisadas por las autoridades energéticas.
El precio de la energía supone un 50% del total de la TUR, de
modo que las pujas de las comercializadoras en la subasta determinan
en gran parte el precio final de la luz.
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