Cómo vivir sin
teléfono ni internet
Siempre
online, siempre
ubicable... eso quedó atrás. La tendencia de hoy es otra:
simplemente desconectarse. El periodista berlinés Christoph Koch
optó por el método radical y pasó un mes sin Internet ni teléfono
celular.
Koch
no es un enemigo de los medios digitales. Al contrario: tiene su
propio blog, usa Twitter y Facebook y en general
le gusta estar online.
Comenzó a preocuparse del asunto un
día que su conexión de Internet se estropeó y notó en sí mismo señas
del síndrome de abstinencia. "Los primeros dos días tuve dolores de
cabeza y estaba muy nervioso", cuenta el periodista de 38 años. "Al
mismo tiempo me aburría. Me faltaba gran parte de mis actividades
diarias, que consistían en enviar mails, googlear
y estar online".
Controlar e-mails
Más de la mitad de los alemanes leen
mails relacionados con el trabajo también durante las vacaciones.
Pero cada vez son más lo que se quejan de la marea cotidiana de
mensajes electrónicos, aunque continuamente controlan su correo,
incluso antes de irse a dormir. Christoph Koch quería probar
simplemente que era capaz de vivir sin eso.
Stefan Mohr considera exagerado
hablar de enviciamiento. "No creo que esto de la 'desaceleración'
sea una tendencia. Es un invento para poder escribir y vender nuevos
libros", señala. Su opinión está un tanto condicionada por su
trabajo: Mohr es jefe de Jung von Matt/next, la rama de marketing
digital de una agencia de publicidad de Hamburgo. Sus clientes no
podrían contactarse con alguien como Koch, si está offline.
Steffan Mohr tiene un aspecto
saludable y se lo ve concentrado. También tiene éxito en su trabajo.
Lo único que llama la atención es que habla doblemente rápido que
Christoph Koch. Este último relata que al inicio de su experimento
se sentía solo, pero luego redescubrió el teléfono fijo y las citas
personales. Para él, el hecho de no estar permanentemente accesible
significa, sobre todo, no verse distraído en forma continua.
Sabbat offline
Entretanto, Koch renuncia
completamente al Internet y al celular cada sábado. Le es más fácil
prescindir de ambos por completo ese día, que usarlos "sólo un
poco". Es lo que ocurre con todas las adicciones.
Stefan Mohr está convencido de que el
problema es inexistente y de que el tiempo nos enseñará a utilizar
correctamente los nuevos medios de comunicación. "Creo que va a
tener lugar una especie de evolución. Mientras más usemos los nuevos
medios, mejor los conoceremos y sabremos qué es bueno para
nosotros", indica.
También Koch ha descubierto que los
antiguos medios de comunicación a veces consumían más tiempo de
nuestras vidas que el Internet. Durante su reporteo leyó que la
creación de la enciclopedia online Wikipedia demandó la misma
cantidad de tiempo que los estadounidenses gastan un fin de semana
viendo televisión.
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