Muchos aguardaban ansiosos una nueva
generación totalmente renovada de su chiquitín preferido pero, de
momento, los fanáticos y simpatizantes de este modelo (que no son
pocos) tendrán que esperar. De nuevo el famoso si algo funciona,
para qué cambiarlo se puede aplicar en este caso, ya que
Smart ha decidido renovar su Fortwo
de forma muy sutil, merced a un pequeño restyling en el que
destaca por encima de todo diversos retoques en las mecánicas
existentes para que logren un consumo menor.
El único motor que aumenta de
potencia es el de las versiones Brabus y Brabus Xclusive, que pasa
de 98 a 102 CV. El resto permanecen con los mismos caballos pero
como decíamos, han sufrido una notable mejora en lo que a eficiencia
y gasto de combustible se refiere. En total, la gama está
compuesta por 5 mecánicas,
una diésel (denominada 40 cdi) y cuatro de gasolina (45 mhd, 52 mhd,
62 y BRABUS). Como en su predecesor, la numeración hace referencia a
la potencia en Kw por lo que dichas versiones tienen 55, 61, 71, 84
y 102 CV respectivamente. Por su parte, las siglas mhd hacen
referencia a los ForTwo que están equipados con un sistema Start/Stop.
Si hablamos del apartado estético,
tampoco encontramos grandes cambios, si bien hay algunas diferencias
sutiles. Aquí llama la atención la nueva tira de luces diurnas tipo
LED (no son de serie) que se pueden montar por primera vez en el
ForTwo. Por fuera, el resto de novedades se resumen en una nueva y
ampliada paleta de colores
tanto para la carrocería (verde claro mate y azul claro metalizado)
como para la capota del cabrio (rojo y azul), los faldones
delanteros, traseros y laterales pintados en el color de la
carrocería, tres nuevas llantas de aleación de 15”, la tapa del
depósito esmaltada y un sistema de apertura con una sola mano para
el portón.
En el habitáculo si hay algunas
modificaciones más fáciles de reconocer a simple vista. Aquí entran
en juego la nueva configuración del tablero de instrumentos, más
variedad de estampados y colores para todas las líneas, un
nuevo diseño de la esfera
(con indicadores adicionales), mayor iluminación de ambiente y
cortesía, el denominado paquete de asistencia de nueva factura (Tempomat,
ordenador de a bordo, volante deportivo de cuero de tres radios), la
guantera con regleta de sujeción, un compartimento portaobjetos en
la consola central o las redes portaobjetos en los laterales de los
respaldos. Algunos de estos elementos son de serie, aunque realmente
la mayoría forman parte de la dotación opcional.
Lo mismo sucede con los nuevos
sistemas de información, comunicación y entretenimiento donde
sobresalen el renovado dispositivo
de audio y navegación multimedia (ahora con radio RDS con
pantalla táctil de 6,5 pulgadas, navegación, dispositivo manos
libres Bluetooth, AUX/USB, interfaz para iPod, CD/DVD/SD) y el
sistema de sonido Surround, compuesto por 2 altavoces de agudos, 2
altavoces de medios, 2 altavoces traseros, subwoofer y amplificador
digital.
Dueño y señor de las urbes
Hasta aquí la teoría, porque tuvimos
la oportunidad de asistir a la presentación internacional de este
nuevo ForTwo y pudimos ver todas estas novedades en vivo y en
directo. Como no podía ser de otra manera, tampoco faltó una pequeña
prueba dinámica del vehículo. Tuvimos toda la gama al completo a
nuestra entera disposición.
Me centré sobre todo en el BRABUS y
la mecánica diésel, aunque también pude realizar un pequeñísimo
trayecto con el ForTwo eléctrico y comprobar brevemente su
funcionamiento. Respecto al primero, hay poco que decir. La
respuesta al acelerador en esta variante es realmente contundente.
Tracción trasera, distancia cortísima entre ejes y una
potencia considerable para tan
reducido peso es siempre sinónimo de diversión. Si el
BRABUS anterior era un auténtico juguete, supongo que 4 CV más para
un coche que no llega a los 900 Kg. se tienen que notar. Digo
supongo porque en realidad el tacto y el comportamiento general del
vehículo (y de todos los ForTwo en general) no ha variado en
absoluto.
En este sentido, toda la familia
Fortwo se caracteriza por el buen funcionamiento del motor
tricilíndrico y su relativa suavidad (se perciben muy pocas
vibraciones salvo en la versión diésel, donde bajo mi punto de vista
son demasiado notables), el tacto siempre esponjoso del pedal de
freno, la dureza de la suspensión y la lentitud del cambio de
marchas, que en los dos casos (manual-secuencial o
automático-secuencial) en multitud de ocasiones llega a desesperar.
Aquí la clave es no olvidar lo que
tenemos entre manos, ya que como el Fortwo permite mucha
diversión al volante, muchos pecamos de exigirle a un coche pensado
por y para la ciudad que cumple más que de sobra su propósito (si no
fuera por su precio, para mí es con muchísima diferencia uno de los
mejores vehículos de estas características si no el mejor) maneras
de deportivo. Sea como fuere, por decirlo de manera suave, el cambio
es mejorable.
Del Fortwo diésel, como he dicho, me
sorprendió negativamente la cantidad de vibraciones que llegaba al
interior. No es que sean insoportables, pero sí claramente más
perceptibles que en el resto de versiones. Además, el motor es algo
áspero y el ruido que llega al habitáculo es también un poco
molesto. El as en la manga de esta versión radica en sus cifras de
consumo, que lo convierten en el
vehículo que gasta menos combustible (3,3 litros de media)
de los que se venden en nuestro país. Con el eléctrico apenas di un
par de vueltas al mini-recorrido que habían preparado y me dio la
sensación de que el automóvil se movía con suficiente soltura. Eso
sí, no me pareció un coche silencioso ya que su motor eléctrico
suena considerablemente. Una peculiaridad de este modelo es que
podemos instalar una función adicional que permite controlar, a
través del iPhone, el estado del proceso de carga y la autonomía
correspondiente del vehículo.
Como en la gama anterior, podemos
considerar que en general el Smart Fortwo está disponible con 5
niveles de equipamiento denominados Pure, Pulse, Passion, Brabus y
Brabus Xclusive. Como es lógico no todos están disponibles para
todas las variantes y algunos son exclusivos de una motorización
determinada. Bajo mi punto de vista
la dotación de serie en escasa en muchos casos, aunque como
es habitual en coches de corte Premium, por un desembolso extra la
lista de opciones y posibilidades es casi infinita.
Por si fuera poco, a través del
programa llamado Talior Made, el prestigioso preparador alemán
BRABUS ofrece al cliente la posibilidad de diseñar un Smart
exactamente como quiera, con el
único límite de la imaginación. Por su parte, también hay
una terminación especial denominada Edition Lightshine que no está
previsto que llegue a España.
El precio de la versión más asequible
(Smart Fortwo 45 mhd Pure) arranca en
9.816 € mientras que la
más cara (Smart fortwo cabrio BRABUS Xclusive) lo hace en nada más y
nada menos que 23.424€.