"De estos 3,2 millones de afectados,
1,4 son niños", ha dicho en Ginebra el portavoz de
UNICEF, Marco
Jiménez Rodríguez, que ha afirmado que la cifra de 2,5 millones de
damnificados por las inundaciones estimada el lunes por el
Comité
Internacional de la Cruz Roja (CICR)
sólo incluía datos del noroeste del
país. "Esta zona, ha señalado, sigue siendo la más golpeada
por las fuertes lluvias y los desprendimientos de terreno
consecuentes".
Así, las peores inundaciones en
Pakistán desde 1929 han
causado, hasta la fecha, más de 1.200 muertos, cifra que podría ir
en aumento debido a las dificultades para acceder a las zonas más
remotas y devastadas, según la oficina de
Coordinación de
Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA).
La zona más afectada, Khyber-Pakhtunkhwa,
al noroeste de Pakistán, registra cerca de 800 fallecidos y más de
100 desaparecidos, número que OCHA también teme que aumente debido a
que la red de comunicaciones
en esa provincia aún no funciona correctamente. Ahora,
según la
Organización Mundial de la Salud (OMS), uno de los principales
miedos es la emergencia de enfermedades relacionadas con la
contaminación del agua, como la
diarrea aguda, y las afecciones respiratorias.
"Aún no se ha registrado
ningún caso de cólera,
pero estamos en alerta por si se pudiera producir", dijo Fadéla
Chaib, portavoz de la OMS. Los principales esfuerzos de la OMS,
según Chaib, radican en coordinar las ayudas para frenar la eclosión
de enfermedades y distribuir los medicamentos necesarios. Por su
parte, Jiménez ha destacado que "agua potable, productos sanitarios
básicos, alimentos energéticos, ropa para mujeres y niños, y vacunas
son de extrema necesidad".