El euríbor ha logrado contener en
agosto la agresiva escalada
que registró en julio, con 19
sesiones seguidas de repuntes y con subidas diarias que
llegaron a alcanzar las diez centésimas. Sin embargo, pese a las
sesiones de descensos registradas, el índice ha entrado en una
espiral alcista de la que
no escapará, y podría cerrar el año en el entorno del
1,5% o 1,6%, según
explican los expertos.
La subidas de las hipotecas aún serán
leves y los bolsillos de los consumidores apenas las
notarán, aunque a partir de ahora
los incrementos serán progresivos. Un usuario con una
hipoteca media de unos 150.000
euros, a 25 años y con un diferencial medio del 0,80%,
pagará a partir de agosto una cuota de 651 euros, frente a los 645
euros que pagaba hace un año. Esto supone una subida de unos seis
euros al mes y de unos 72 euros al
año.
Los usuarios con hipotecas de
revisión semestral
registrarán un subida de 14 euros
al mes, ya que en agosto pagarán 645 euros, frente a los
637 euros que pagaban en febrero, cuando el Euríbor se situaba en el
nivel del 1,225%. La subida se eleva hasta los
84 euros al semestre.
Cambio de tendencia
La
Asociación Hipotecaria Española (AHE) explicó que lo importante
del repunte no es tanto la subida de las hipotecas, que serán leves,
como el cambio de tendencia
que supone, ya que el recorrido que le queda al euríbor es
al alza.
En este sentido, subrayan que el
indicador ha abandonado ya su
suelo, que se situó en el entorno del
1,21%, y a partir de hora las subidas serán
progresivas y moderadas.
Asimismo, indican que no hay que alarmar al consumidor por los
repuntes que registrarán las cuotas de los préstamos, pero subrayan
que cada vez serán mayores, en especial, si el
Banco Central Europeo (BCE) sube los tipos de interés.
Los analistas de Atlas Capital
también señalan en este sentido que las subidas serán leves, ya que
los dos factores que podrían provocar un fuerte crecimiento del
indicador son una subida de tipos
de interés o un mayor
tensionamiento del mercado interbancario como consecuencia
de la falta de liquidez.
A su juicio, ninguno de estos dos
hechos van a producirse en el corto plazo, ya que los tipos no
subirán hasta, al menos, mediados
de 2011, y el Banco Central Europeo (BCE) ha asegurado la
liquidez, aunque las tensiones entre los bancos aún no han
desaparecido del todo.
Los analistas de
Renta 4 también coinciden en señalar que los futuros del euríbor
apuntan hacia una subida leve y
prolongada hasta que el BCE suba los tipos de interés,
hecho que, a su juicio, podría producirse en al
segundo o tercer trimestre de 2011.
Por su parte, los expertos de
Selftrade Bank e IG Markets también explican que el
indicador está "condenado" a subir,
bien motivado por los diferenciales que están aplicando los bancos
en sus operaciones, bien porque los tipos de interés van a subir el
año próximo. No obstante, señalan que el mercado aún
tardará años en ver un
euríbor en niveles del 4% y 5%, como ocurrió en 2007 y
2008.