Francia expulsa
a 700 gitanos
Mañana despegará el primer
vuelo con gitanos rumanos y búlgaros que serán expulsados del
territorio francés desde que el Gobierno anunció su intención de
desmantelar los poblados ilegales y devolver a su país a los sin
papeles de forma "casi inmediata", anunció ayer el ministro del
Interior, Brice Hortefeux. Otros dos vuelos están previstos hasta
finales de septiembre para expulsar, en total, a unas 700 personas.
El ministro añadió que han sido ya desmantelados unos 51 poblados
ilegales en todo el país desde finales de julio. Sin embargo,
distintas asociaciones denuncian que esas medidas no servirán para
nada: los expulsados volverán y las evacuaciones no hacen más que
desplazar a las familias de un terreno a otro, dejando su situación
en manos de los Ayuntamientos.
Es lo que ha ocurrido por ejemplo con
las familias instaladas en el Hanul, en la ciudad de la periferia
parisina de Saint-Denis. Era el campo más antiguo del país, existía
desde hace más de 10 años y contaba con agua y electricidad gracias
a un acuerdo con el Ayuntamiento, controlado por el partido
comunista. Se trataba de todo un símbolo que fue desalojado a
principios de julio. "Entraron y lo destrozaron todo. Nos cogieron
por los brazos, por la piernas, a los niños, los mayores, les daba
igual", recuerda Micha, de 25 años cuya hija, como muchos niños, ha
nacido en Francia y está ahora escolarizada en el país. "Nos sacaron
fuera de nuestras casas y nos tiraron al suelo como perro, como
mierda", añade.
Unas 150 personas se quedaron
deambulando por la zona durante un mes. A la espera de una solución,
el Ayuntamiento ha aceptado que las familias ocupen unos terrenos
municipales hasta el verano del año que viene, cuando tiene previsto
recuperarlo para levantar viviendas sociales. En una nota, el
municipio reiteraba su desagrado con las "estigmatizaciones a
consecuencia de la reunión interministerial del 28 de julio". Fue
entonces cuando el ministro del Interior, Brice Hortefeux, anunció
la ofensiva del Gobierno de Nicolas Sarkozy en torno a los poblados
ilegales de gitanos y la expulsión de los que se encontraran en
situación irregular.
En las cuatro parcelas donde se han
instalado de nuevo los gitanos de Hanul, duermen ahora en tiendas de
campaña y están levantando unas estructuras de madera. Muchos de
ellos viven del cobre que recogen y de la mendicidad. "Pido en la
calle, lo siento, no me dejan trabajar, no puedo sin papeles",
asegura Mijail, de 39 años, que lleva 11 en Francia. "Ya no espero
nada de este país", dice.
En Montreuil, también en la periferia
parisina, unas 35 personas desalojadas el sábado han sido acogidas
en un gimnasio ofrecido por el consistorio gobernado por la ex
ministra verde Dominique Voynet. Allí permanecerán hasta el viernes,
cuando el Ayuntamiento se ha comprometido en buscar una solución
alternativa para las próximas semanas. "A día de hoy, no tengo
ninguna solución", reconocía el lunes Voynet en una charla con los
internautas en la web del diario Libération.
Mientras se reinstalan como pueden,
el ministro del Interior, muy activo este verano, sigue con su
guerra de las cifras. "Esta mañana [por ayer], 84 romaníes [como se
conoce en Francia a los gitanos de Europa del Este] han sido
evacuados de un terreno comunal en Tremblay-en-France", una
localidad en la periferia parisina, anunció ayer. "Dentro de unos
días, unos 150 romaníes, entre ellos unos 80 adultos, serán
evacuados de un campo de Marsella" añadió. Además, insistió en su
intención de expulsar a unas 700 personas, repartidas entre el vuelo
de mañana, otro el día 25 y un tercero a "finales de septiembre".
El ministro de Inmigración, Eric
Besson, admitió que, legalmente, los expulsados podrán regresar a
Francia, pero que el Gobierno cuenta con un fichero, creado en
octubre de 2009, que recoge los datos de quienes se han beneficiado
de la ayuda al retorno voluntario -que incluye el billete, 300 euros
por adulto y 100 por niño- para evitar que las mismas personas se
beneficien dos veces de la misma.
Desde la entrada en la UE de Rumania
y Bulgaria en 2007, sus ciudadanos tienen derecho a la libre
circulación en los países de la Unión. Pero Francia ha impuesto una
moratoria hasta 2012, y previsiblemente la ampliará a 2014, por la
cual, pasado un plazo de tres meses deben tener un permiso de
trabajo para poder quedarse legalmente en el país. "El problema es
que tienen que lograr uno de los empleos que se denominan en
tensión, con necesidad de mano de obra, y las empresas que les
contratan tienen que pagar una tasa de entre 600 y 1.600 euros en
función del puesto de trabajo", explica Laurent El Ghozi, de la
Federación Nacional de las Asociaciones Solidarias de Acción con los
Gitanos.
Según El Ghozi, entre los evacuados
poco más de una decena de personas han pedido la ayuda al retorno.
"Potencialmente la mayoría pueden ser expulsados, pero la realidad
es que muy pocos lo son, y, además, al poco tiempo vuelven", añade.
El Gobierno ha expulsado a unos 9.000 rumanos y búlgaros de media al
año, pero su número no varía, y sigue entre 10.000 y 15.000 en todo
el país.
Las críticas se multiplican
El ministro de Inmigración
francés, Eric Besson, tuvo que salir ayer de nuevo al paso
de las acusaciones que se multiplican desde que el Gobierno
anunciara a finales de julio su intención de luchar contra
la delincuencia mediante el desmantelamiento de los poblados
gitanos ilegales y la expulsión de los que hayan cometido
delitos. "Francia no la está tomando con los gitanos, al
contrario de las tonterías, los anacronismos y las
declaraciones absurdas", señaló en la emisora RTL. "Quisiera
que el vocabulario específico de la II Guerra Mundial, con
lo que ha sido su atrocidad -el exterminio industrial,
sistemática de los judíos y de los gitanos-, no se
utilizara", añadió.Con
estas palabras respondía a la durísima salida de tono
protagonizada este fin de semana por el diputado del partido
gubernamental, la Unión por un Movimiento Popular,
Jean-Pierre Grand, cercano a Dominique de Villepin, ex
primer ministro y enemigo íntimo del presidente Sarkozy.
Tras la violencia de la expulsión del pasado fin de semana
en Montreuil, en las afueras de París, comparó la política
del Gobierno con las "redadas" de judíos realizadas en
Francia durante la ocupación nazi. "¿Se puede ser diputado y
dejar que esto ocurra cuando descubrimos que las fuerzas de
seguridad intervienen de madrugada, separan a las familias,
los hombres por una parte, las mujeres y niños por otro?",
preguntó.
En la misma línea, el diario
búlgaro Sega atacaba ayer en un editorial la
"deportación" practicada por el Estado francés de los
gitanos del Europa del Este. "Todo está en marcha para la
deportación más masiva de Europa desde la Segunda Guerra
Mundial", escribe el editorialista Svetoslav Terziev.
Romaníes en Francia
- Población. Las
asociaciones calculan que entre 10.000 y 15.000 romaníes de
Europa del Este viven en Francia; entre 3.000 y 3.500 se
encuentran en la región parisina.
- Niños. De ellos entre
5.000 y 7.000 son menores de edad.
- Poblados. Se calcula
que en Francia existen unos 600 campamentos ilegales. El 90%
carece de agua.
- Las medidas de Sarkozy.
El Gobierno ha anunciado su intención de desmantelar la
mitad de esos campamentos (300) antes de noviembre. Unas 700
personas serán expulsadas.
- Desmantelamientos.
51 asentamientos han sido ya desalojados.
- Ayudas. El Gobierno
propone una ayuda al retorno voluntario de 300 euros por
adulto y 100 por niño.
- Expulsiones. En 2008
ya fueron expulsados de Francia 8.470 rumanos, el 95% de
ellos gitanos.
Fuente
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