¿Cómo atracar un banco
en España?
Como yo lo veo, una persona
debe estar muy bien organizada y absolutamente loca para ser capaz
de atracar un banco. Pero me pregunto cómo los criminales españoles
consiguen hacerlo. Para poder realizar un proyecto de esta
envergadura hay que planear cada detalle.
Y hasta ahora, no he visto nadie tan
bien organizado aquí en España. Vamos a hacer una breve comparación
con Estocolmo:
Si mis amigos y yo queremos organizar
una fiesta empezamos a programar
todo unas semanas antes. Primero, porque queremos que todo
el mundo tenga tiempo para venir. En segundo lugar, porque deseamos
que la fiesta sea un éxito. Cada uno tiene su papel para asegurar
que no se nos olvida nada.
En España nunca he recibido una
invitación a una fiesta con más de siete días de antelación.
La hora tampoco importa
porque igual nadie llega a tiempo. Y el lugar es al azar, contactas
con los amigos mientras estás en camino.
Como soy una sueca extremadamente
organizada, esta tranquilidad española me estresa muchísimo.
Nosotros estamos acostumbrados a conocer nuestro horario de
antemano. Tenemos una máxima: no
hacer perder el preciado tiempo a otras personas.
En Madrid no está mal visto llegar
con una hora de retraso a la cena, pero esta costumbre causó muchas
veces problemas en mi universidad, en Suecia, donde ejercía de
guía para los estudiantes
de intercambio. Una amiga invitó a dos de mis amigos españoles a
cenar a su casa y llegaron media hora tarde. Ella se irritó mucho y
no les volvió a invitar.
¡Volvamos al atraco al banco!
¿Cómo anda la cosa cuando los
criminales españoles planean un
golpe? ¿Es posible que se junten semanas antes para planear
los detalles y hacer dibujos de la mejor ruta de escape? Me lo puedo
imaginar:
José, Alfredo y Rodrigo van en un
coche que se está acercando a la sucursal financiera y José
pregunta: “¿Tenemos los pasamontañas, tío?”.
Alfredo responde: “No, no los
tenemos, pero si quieres paramos aquí y compro unos.”
José: “Y yo
me he quedado sin tabaco,
así que podemos ir a por todo lo que falta y nos vemos aquí en 30
minutos.”
Media hora más tarde, una hora más
tarde… Alfredo, Rodrigo y José siguen de compras.
Cuando vuelven al coche tienen ganas
de echarse una siesta y Rodrigo pregunta: “¿Qué hacemos al final,
continuamos mañana con el atraco?”
Fuente
|