Los genes de belleza y elegancia
inherentes a los últimos modelos creados por la firma alemana salen
a la palestra de nuevo con más fuerza que nunca en
este nuevo A7. Los
detractores de la marca ya no podrán criticar que todos sus modelos
son prácticamente iguales en lo referido a su estética (una
tendencia, por cierto, cada vez más generalizada) porque estamos
ante un vehículo que rompe ciertos esquemas habituales, sobre todo
en la parte trasera.
En este cóctel de estilo vemos unidos
rasgos característicos de distintos modelos. Por ejemplo, los grupos
ópticos delanteros recuerdan a los del A8, con las luces diurnas
tipo LED (en opción) y las antiniebla (el A7 estrena la llamada 'luz
todo clima', que sustituye a los clásicos pilotos antiniebla)
integradas en los faros de xenón de
serie. En la vista lateral se aprecia claramente esa
apuesta por una línea tipo coupé que desemboca en un portón trasero
muy novedoso en busca del refinamiento y la practicidad.
Dentro encontramos una atmósfera de
nuevo muy al estilo del nuevo A8,
con una botonería y una instrumentación prácticamente idéntica a la
de este donde destaca el nuevo sistema de control multimedia MMI
touch (que también deberemos pagar aparte). Con él, el
conductor puede realizar muchas funciones, dibujando con un dedo por
ejemplo las letras del destino de navegación o las cifras del número
de teléfono. Por su parte, el habitáculo sólo está disponible con
cuatro plazas (no puede tener cinco ni siquiera como opción) y el
maletero tiene una capacidad de 535 litros, que puede llegar hasta
los 1.390 si abatimos los asientos traseros.
Gama de motores
Cuando llegue al mercado después del
verano, el A7 estará disponible sólo con 4 motorizaciones,
dos diésel y dos gasolina.
Más adelante está previsto que se añadan bastantes más. Las dos de
gasóleo iniciales son un 3.0 TDI de 204 CV y un 3.0 TDI 245 CV,
mientras que las de gasolina corresponden al 2.8 FSI de 204 CV y al
3.0 TFSI de 299 CV.
Todas tienen una arquitectura de 6
cilindros en V y están asociadas de serie a un sistema de arranque y
parada automáticos del motor. En función de la versión la caja de
cambios, siempre automática, podrá ser
Multitronic (con
convertidor de par hidráulico y 8 marchas prefijadas) o
S tronic (de
doble embrague y siete relaciones). Además, todos tendrán de serie
levas tras el volante.
Tracción quattro de última
generación
Las variantes que monten la tracción
total quattro llevarán la última generación de la misma,
estrenada recientemente en el todopoderoso RS5. Su principal
componente novedoso es el denominado diferencial central de corona,
"compacto y muy ligero" según asegura la firma alemana. Es capaz de
distribuir el par entre el tren delantero y trasero con
extraordinaria rapidez y de variar ampliamente dicha distribución;
en caso necesario puede enviar hasta el
70% de la fuerza al eje delantero y
hasta un 85% al trasero. La configuración estándar, de
40:60, deja inicialmente mayor carga sobre el tren trasero.
Este nuevo diferencial trabaja en
conjunto con el dispositivo denominado
Torque Vectoring
que frena el vehículo selectivamente para evitar el deslizamiento y
mantener la trayectoria, si una de las ruedas interiores pierde
tracción en una curva cuando el vehículo está alcanzando su límite.
Opcionalmente, además, es posible contar con un diferencial
deportivo para el eje trasero que distribuye el par entre las ruedas
posteriores para mejorar aún más el agarre y la estabilidad en
situaciones extremas.
Parte de la estructura del vehículo,
los paneles de la carrocería y algunas partes de la suspensión son
de aluminio. Una suspensión que opcionalmente también puede ser
neumática (para la de serie, en opción, se ofrece un tren de rodaje
deportivo que rebaja 10 milímetros la altura de la carrocería). Hay
un alerón en la parte trasera que
se despliega de forma automática a partir de 130 Km/h. El
coeficiente aerodinámico del coche es 0,28.
Equipamiento de lujo
Tanto en el apartado de
entretenimiento y multimedia
como en el de las ayudas a la conducción al A7 no le faltará de
nada, aunque, como suele ser habitual, deberemos desembolsar un
extra si queremos hacernos con muchos de estos elementos. Es el caso
de, por citar una pequeña parte, el sistema de navegación y
multimedia MMI con pantalla táctil y Bluetooth, un equipo
de sonido Bang & Olufsen de 1.300 watios de potencia, un
dispositivo de proyección de datos sobre el parabrisas (que por
cierto, es la primera vez que se ofrece en un Audi), el programador
de velocidad activo con sistema de parada y reinicio de la marcha,
cámara de visión nocturna, un sistema precolisión avanzado, un
asistente de cambio de carril activo o un sistema de ayuda al
aparcamiento automático.
Como siempre sucede en los vehículos
de carácter premium, la dotación de serie es escasa pero en este
caso no tanto como en otros modelos de la marca. El A7 viene con el
conocido Audi Drive Select
(tres 'modos de conducción': comfort, auto y
dynamic) climatizador automático, botón de arranque del motor
sin llave, volante de cuero deportivo multifuncional, los citados
faros de xenón, grupos ópticos traseros en tecnología LED, MMI con
monitor de 6,5 pulgadas y Audi
Sound system, freno de estacionamiento
electromecánico, portón del maletero eléctrico, llantas de 18
pulgadas y, además del sistema Audi pre sense basic, dos
airbags frontales, dos laterales delanteros, dos laterales traseros,
dos para la cabeza, pretensores de los cinturones en las cuatro
plazas y reposacabezas activos.