Las dos ex presas han coincidido en
las 'tarifas' que había que pagar. "Que te dejaran el móvil para
hacer una llamada al extranjero suponía una felación", asegura una
de ellas, italiana. "Era la misma tarifa si querías, por ejemplo,
una piedra de hachís",
explica otra, venezolana. Las dos ingresaron en Madrid I por tráfico
de drogas.
Esta última inculpa a un veterano
funcionario apodado el 'Lobo': "Estas navidades había un puesto en
el economato. Hicieron una especie de
'casting sexual'. Me dijo
que el puesto era mío si le enseñaba las tetas. Me negué y me quedé
sin el trabajo".
20 minutos
ha hablado también con un abogado que lleva los expedientes
penitenciarios de 50 reclusas de Meco: "Es
difícil denunciar a un funcionario. Las chicas les tienen
miedo, ya que su futuro, obtener el tercer grado o la libertad
provisional, depende de los informes que ellos emiten". Muchas
presas quieren obtener un trabajo: en el economato, panadería,
cocina, jardinería... "Les pagan un pequeño sueldo de entre 100 y
150 euros. Pero no hay puestos para todas. Y ya se sabe", explica el
letrado.
Prefieren a las jovencitas
La ex reclusa italiana, demás de 50
años, asegura que a ella la dejaron en paz porque es mayor.
"Prefieren a las jovencitas. Pero las relaciones sexuales estaban a
la orden del día. A cambio de un móvil, un perfume, un tinte...".
También afirma que era frecuente que
los funcionarios abrieran las celdas por las noches para estar con
las reclusas: "La noche y el turno de las
siestas eran un peligro. Y
sino, llevaban a las chicas a los despachos".
Uno de los funcionarios expedientados
está sancionado con seis meses de empleo y sueldo por abrir la celda
por la noche y compartir unas copas con las dos
reclusas que había dentro.
La Subdirección de Inspección de Prisiones investiga si hubo sexo.
Todos los escándalos eran conocidos
por el ya ex director de la prisión
José Luis Cuevas. Varios funcionarios le dieron por escrito
quejas que relatan lo que sucedía. Uno de ellos, en un escrito
fechado el 25 de febrero, al que ha tenido acceso este diario, le
explica que un grupo de trabajadores se había reunido con la
Inspección, que decidió imponer "unas medidas de choque por el
deterioro generalizado de los servicios".
En ese plan, según el funcionario, la
Inspección va a recordar "que no se puede
tomar alcohol en el centro
y menos darle a las internas", "no se pueden tener móviles" y "no se
pueden tener relaciones sexuales en el centro".
La secretaria general de
Instituciones Penitenciarias,
Mercedes Gallizo, no descartó este sábado que se produjeran
relaciones sexuales a cambio de favores y afirmó que la cúpula
directiva fue destituida por no actuar ante "comportamientos
manifiestamente deleznables".