"Este es un hito importante que nos
permite finalizar el diseño base de este ambicioso proyecto, que
posibilitará importantes avances en el
conocimiento astronómico",
señala Tim de Zeeuw, director general de ESO.
El próximo paso de ESO es construir
el telescopio europeo óptico-infrarrojo extremadamente grande (E-ELT),
con un espejo primario de 42 metros de diámetro. El E-ELT será "el
ojo más grande del mundo
en el cielo", el único telescopio de su tipo a nivel mundial.
ESO está diseñando detallados planes
de construcción con la colaboración de la comunidad. El E-ELT
abordará muchas de las preguntas más apremiantes aún sin resolver en
astronomía, y podría
finalmente revolucionar nuestra percepción del Universo tanto como
el telescopio de Galileo lo hizo hace
400 años. La luz verde
para la construcción se espera a fines de 2010 y el inicio de las
operaciones para 2018.