Las cadenas portachupetes han sido
incluidas en la red de alerta de
productos no alimentarios peligrosos, que coordina el
Instituto Nacional del Consumo (INC) del
Ministerio de Sanidad y Política Social.
Los riesgos se deben, en unos
casos, a la facilidad con la que
pueden romperse o desprenderse su recubrimiento plateado,
generando piezas pequeñas y bordes
cortantes. También hay cadenas cuyos orificios tienen
dimensiones inadecuadas, pudiendo quedar atrapados los
dedos de los niños.