No hay una medida que por sí sola
pueda parar completamente la extensión del virus, pero se pueden
tomar varios pasos para frenarlo,
asegura la agencia de la ONU en un aviso para sus 193 estados
miembros. La OMS ha señalado la relevancia de las escuelas en la
transmisión del virus A/H1N1 y ha indicado que los mayores
beneficios se producen "cuando los colegios se cierran en la
fase inicial de un brote,
idealmente antes de que enferme el
1% de la población".
"En condiciones ideales, el
cierre de escuelas puede reducir la demanda de atención sanitaria en
una estimación de entre el 30 y el 50% en la cúspide de la
pandemia", añadió. No obstante, la agencia señala que "si las
escuelas cierran demasiado tarde en el transcurso de un brote
extendido en una comunidad, la reducción resultante en la
transmisión es probable que sea muy
limitada".
Más
de 3.000 muertes en todo el mundo
El cierre de los colegios puede dar
un tiempo extra para que
las autoridades puedan incrementar los suministros de medicamentos
antivirales o de las vacunas que actualmente se están desarrollando
para combatir la pandemia. Estudiantes, profesores y demás personal
de la enseñanza deberían quedarse
en casa si se encuentran mal y las escuelas deberían dejar
un lugar para aislar a cualquier que caiga enfermo en sus
instalaciones, añadió.
El virus H1N1 ha causado la
muerte de 3.205 personas desde que surgió en abril en
América del Norte y ahora es la
cepa predominante de influenza en ambos hemisferios, según
la OMS. Normalmente tiene síntomas
leves, pero las embarazadas y quienes padecen enfermedades
como asma están en mayor riesgo.
Bolivia, Ecuador, Venezuela y otros
países sudamericanos están registrando mayores niveles de
enfermedades respiratorias. A su vez, la gripe está
aumentando su presencia en India, Bangladesh, Camboya y
Europa oriental.