Holder pide a los fiscales
que no usen recursos federales
"en individuos cuyas acciones están en
cumplimiento claro e inequívoco de las leyes estatales
existentes relacionadas con el uso médico de la marihuana". Las
autoridades de Alaska, California, Colorado, Hawai, Maine, Maryland,
Michigan, Montana, Nevada, Nuevo México, Oregón, Rhode Island,
Vermont y Washington autorizan su consumo en estos casos.
Las
nuevas directrices
modifican la política del anterior gobierno de EEUU, que presidió el
republicano George W. Bush, que insistió en mantener las leyes
federales contra la marihuana, considerada una droga ilegal, sin
tener en cuenta la normativa de cada estado sobre su uso.
Tráfico de drogas
El Departamento estadounidense de
Justicia decide que no se procese a personas que cumplan con la
legislación de los estados que permiten la marihuana
para uso médico, pero alerta de que
no permitirá que se burle
la ley. No obstante, hizo hincapié en que la policía y los fiscales
continuarán trabajando
para castigar a aquellos que se amparen bajo las leyes de estos
estados para el uso de drogas ilegales o el tráfico de drogas.
La declaración de Holder está en la línea con la política que se ha
introducido con la administración
del presidente Barack Obama para respetar las leyes aprobadas por
los estados a este respecto. "No es nada sorprendente porque es la
política que ha puesto en practica el Gobierno desde el principio de
esta administración", dijo el portavoz de la Casa Blanca,
Robert Gibbs.