En lo que respecta al diseño
exterior, en el Grande Punto se han realizado los retoques clásicos
en la parte delantera y trasera. Con un paragolpes completamente
nuevo, faros que recuerdan al Fiat Bravo y un listón cromado por
encima de la nueva parrilla delantera, que evoca de alguna manera el
Fiat 500, el Punto Evo parece más
maduro, más fresco y más independiente. Su aspecto más
marcado también se lo debe a una pronunciada moldura que recorre el
lateral de forma longitudinal, así como a un faldón trasero más
robusto y a los faros traseros de nuevo diseño.
Los cambios en la carrocería han
hecho crecer al Punto varios centímetros hasta alcanzar los 4,06
metros, aunque no es el caso de la distancia entre ejes, que
continúa siendo de 2,51 metros, ni de las dimensiones del
habitáculo. A pesar de que en el interior hay espacio para un total
de cinco pasajeros, todo aquel que vaya a utilizar el asiento
trasero debería decantarse, en aras de un acceso más sencillo, por
la versión de cuatro puertas en lugar de la de dos, con un coste
adicional de 800 euros.
Habitáculo completamente
remodelado
Nuevos instrumentos enmarcados en
unos tubos que parecen salir del motor y la nueva consola central
con decoración en laca piano sustituyen el anticuado salpicadero del
Grande Punto y aportan una oleada de aire nuevo al habitáculo. Por
contra, la selección de materiales se mantiene en un nivel más bien
corriente igual al de su predecesor. Ni siquiera en la calidad de
los acabados se pueden observar grandes avances. No obstante, la
profusión de compartimentos hace del Punto Evo un vehículo más
práctico.
Con sus 275 litros, el maletero
presenta la misma capacidad que hasta ahora, por lo que aún resulta
posible acomodar sin problemas dos maletas pequeñas una al lado de
la otra. Sin embargo, todavía nos costará cierto esfuerzo levantar
los bultos hasta un plano de carga
relativamente alto. En la versión básica, el asiento
trasero se abate completo, mientras que con un suplemento de precio
o en las versiones superiores, este asiento se abate de forma
asimétrica y amplía la capacidad de carga hasta los 1.020 litros.
Nuevas motorizaciones
A parte de un aislamiento acústico
mejorado, la evolución técnica del Punto Evo radica sobre todo en
los motores, en especial en los nuevos motores de gasolina de 1,4
litros con tecnología Multiair, así como el motor diésel 1.3
Multijet de inyección directa. En toda la gama de motores de
gasolina, disponibles en sus versiones de 105 CV o turbo de 135 CV
(a partir de enero de 2010), una válvula electrohidráulica sustituye
al árbol de levas de entrada.
Ventajas de la nueva técnica: más
potencia con un consumo similar o reducido. En comparación: el motor
de gasolina 1.4 convencional, un viejo conocido del Grande Punto que
también se montará en el Evo, ofrece tan sólo 77 CV con la misma
cilindrada y con 5,7 litros consume lo mismo que el motor Multiair
de 105 CV. Y el nuevo turbo, con sus 5,6 litros, resulta incluso más
económico.
Cumplimiento de la
normativa Euro 5: no siempre
Mientras que el nuevo motor de
gasolina viene equipado de serie en ambos modelos con la tecnología
Start&Stop y cumple la normativa anticontaminantes Euro 5, con el
antiguo 1.4 el comprador tenía la opción de elegir o no la función
Start&Stop con un suplemento de 350 euros. Sin embargo, sin este
sistema, el motor sólo cumple la normativa Euro 4. El motor de
gasolina básico, con una capacidad de 1,2 litros y 65 CV, sólo
cumple la normativa Euro 4, mientras que los tres motores diésel
common rail cumplen la normativa Euro 5 vigente en estos momentos
para los nuevos desarrollos automovilísticos. Los modelos de nuevo
diseño todavía no tienen que superar esta dificultad, aunque en
realidad deberían.
El motor diésel superior, un viejo
conocido, un 1.6 con 120 CV, resulta muy económico gracias a su
consumo medio de tan sólo 4,5 l. Sin embargo, los nuevos modelos
1.3, equipados con una nueva generación del sistema de inyección
Multijet con hasta 1.600 bares de presión, son capaces de mejorar
aún más esta cifra. Ambos equipados con la tecnología Start&Stop, la
versión de 95 CV consume 4,2 litros según ciclo UE; el modelo con 75
CV consume incluso 0,1 litros menos.
Poca aceleración
Sin embargo, la fuerza que desarrolla
el nuevo 1.3 con un par motor de 190 ó 200 Nm, en comparación con
los 320 Nm del 1.6, resulta algo escasa, algo que queda en seguida
patente durante la conducción. Sobre todo el modelo básico, con 75
CV, muestra un notable "efecto turbo", no termina de convencer en
cuanto a la aceleración y exige al conductor un gran esfuerzo en lo
que respecta a la relación de cambio, lo que con una caja de cinco
velocidades no muy precisa resulta más bien molesto. Entonces,
¿mejor optar por un diésel superior de seis marchas? En principio
sí, pero: el 1.6 Sport sólo está disponible con equipamiento
superior y, por lo tanto, nos exige un desembolso de al menos 19.550
euros. Sin embargo, por 4.000 euros menos podemos disfrutar del
motor diésel pequeño.
A la hora de llevar a cabo el
restyling del Grande Punto, los técnicos no se han detenido en las
características de conducción, aunque a la dirección no le habría
venido nada mal una profunda revisión. El volante se maneja con
facilidad, aunque presenta demasiada holgura en su parte central,
resulta impreciso y ofrece al conductor muy poca respuesta. La
suspensión también se muestra algo desequilibrada: la sincronización
rígida de los amortiguadores genera en parte problemas con la
neutralización de las irregularidades de la carretera, mientras que,
por otro lado, su suspensión relativamente suave da lugar a una
notable inclinación lateral en las curvas.
Buen equipamiento de
seguridad
Ya que estamos con las curvas, cabe
señalar que si las cogemos con demasiada soltura, el Punto Evo se
deslizará sobre sus ruedas delanteras, aunque al menos de forma
controlada. Todos los modelos del Evo cuentan en su equipamiento de
serie con el programa de estabilidad electrónico ESP an Board que
entra en funcionamiento cuando la cosa se pone fea. El equipamiento
de seguridad de serie con siete airbags, incluido un airbag de
rodilla para el conductor, resulta modélico.
Algo menos ejemplar es el
equipamiento de la versión básica Active. Ésta se presenta sin el
sistema Start&Stop para el 1.2 (a partir de 11.550 euros) y para el
1.4 de 77 CV (a partir de 12.150 euros): elevalunas eléctrico
delantero, espejos exteriores eléctricos y un cierre centralizado
sin mando a distancia, eso es todo. Incluso la preinstalación de la
radio hay que pagarla aparte (180 euros) o ya puestos lo pedimos con
Radio CD por 580 euros más.
Esto está incluido de serie en la
versión Dynamic y, al mismo tiempo, es una condición indispensable
para el sistema de comunicación Blue&Me (300 euros) con un
dispositivo de manos libres y puerto USB, lo que a su vez resulta
imprescindible, si deseamos instalar el sistema de navegación
portátil desarrollado conjuntamente con TomTom. El modelo más
económico de la versión Dynamic viene equipado con un motor 1.2, por
13.000 euros, y el motor diésel más pequeño está disponible a partir
de 15.550 euros. El nuevo motor de gasolina Multiair está disponible
en este modelo de 105 CV a partir de 14.800 euros, mientras que la
versión de 135 CV la encontramos a partir de la tercera de cuatro
líneas de equipamiento (Racing), desde 17.150 euros.
Resumen
Evolución en lugar de revolución, tal
y como indica su nuevo nombre. Y eso es efectivamente lo que han
hecho. Fiat ha perfeccionado el Punto. Han logrado un diseño
exterior más moderno y un habitáculo más acogedor y lo han equipado
con una nueva generación de motores.
Los nuevos motores de gasolina
Multiair se caracterizan por un consumo hasta un 10% inferior y
también los motores diesel con la nueva inyección Multijet se han
vuelto más económicos aún. Sin embargo, el motor diésel más pequeño
probado es más bien para las personas que piensan con la cabeza, ya
que para los amantes de las emociones fuertes es suficiente, pero no
llega a ser realmente divertido. Y a los que anteponen el dinero a
las emociones, Fiat continuará ofreciendo el Grande Punto aunque en
una alternativa aún más económica: éste se podrá adquirir en el
futuro por algo menos de 11.000 euros.