Las imágenes capturadas de estas
rocas parecen demostrar que se
deslizan solas, sin ningún tipo de ayuda;
formando dibujos sobre la arena
arcillosa.
Pueden llegar a recorrer una
distancia de hasta 320 metros en un año. En algunos casos, se trata
de piedras muy pesadas,
que pueden alcanzar los 108 kilos.
Los científicos creen que el
fenómeno es
consecuencia de un conjunto de condiciones climatológicas.
Los estudios señalan la influencia de
los vientos (que llegan a
alcanzar los 144 Kilómetros por hora), así como, la formación de
hielo (formado durante la noche por
las bajísimas temperaturas) y de finas capas de arcilla en
la superficie del terreno, como las causas más plausibles del
misterioso movimiento de las piedras. La arcilla se solidifica y
esto provoca que no se borre la huella.
El autor de las espectaculares
fotografías que muestran los dibujos del recorrido de las rocas
sobre la arena es Mike Byrne,
quien considera que éste es un fenómeno sobre el que no se ha
investigado lo suficiente.
Byrne se ha documentado durante años
acerca de este misterio. Su trabajo le ha permitido seguirlo muy de
cerca y destaca que es en la zona
del lago
Racetrack Playa, donde más piedras ha encontrado,
"porque el suelo es particularmente liso".
Algunos científicos ya han señalado
que el fenómeno podría desaparecer
en unos años, debido al ascenso de las temperaturas en la
zona.