El bloque de gasolina
1.4 MultiAir tiene el honor de ser
el pionero de una nueva era, que marcará un antes y un
después tal y como hizo la aparición del common-rail en su momento.
Eso es lo que aseguran desde el grupo Fiat, donde ya tienen
experiencia de sobra contrastada en esto de inventar sistemas
revolucionarios (para los que no lo sepan, sin ir más lejos ellos
fueron los que desarrollaron el mencionado procedimiento de
inyección por conducto común).
Aunque el Mito va a ser el primer
modelo que equipe estas nuevas mecánicas, de momento es sólo el
principio, porque está previsto que la tecnología MultiAir se vaya
incorporando paulatinamente a todos los modelos del grupo. Así, la
oferta mecánica de gasolina disponible hasta la fecha en el pequeño
y elegante compacto italiano se modifica por completo, dejando paso
al nuevo bloque motor 1.4 MultiAir que se ofrecerá en tres 3 niveles
distintos de potencia: 105, 135 y 170 CV. Los dos primeros estarán
disponibles a partir de la fecha prevista para su lanzamiento; el
tercero (que será exclusivo para la versión del Mito denominada
Quadrifoglio Verde) llegará al mercado en Enero de 2010.
Las claves del sistema
Uno de los aspectos cruciales en
cuanto al desarrollo de los motores, ha sido siempre intentar
optimizar las fórmulas que garanticen una combustión óptima en
cualquier régimen y situación de conducción. Los investigadores
siempre han tenido claro que en este proceso, la cantidad de aire
que entra al motor juega un papel fundamental. En este sentido, se
han desarrollado multitud de soluciones que hoy día se emplean a
menudo (variadores de fase, colectores de admisión variable,
regulación del funcionamiento de las válvulas, etc.).
En Fiat también tenían muy claro que
“el control del aire” era la piedra filosofal; por ello, con su
nuevo “invento”, aseguran haber dado en el clavo. En esencia, el
sistema MultiAir controla el tiempo de apertura de las válvulas y su
recorrido, pero lo hace a través de un sistema electrohidráulico que
las libera de la estrecha dependencia del árbol de levas que durante
más de un siglo de evolución tecnológica ha representado siempre el
único modo para garantizar su accionamiento.
Un pistón, accionado
por una leva mecánica, se conecta a la
válvula de admisión mediante una
cámara hidráulica que es controlada por una electroválvula.
Según diversos parámetros de funcionamiento analizados y procesados
en tiempo real, esta electroválvula permanece cerrada o queda
abierta. En el primer caso, el aceite de la cámara actúa como un
cuerpo sólido y transmite a las válvulas de admisión el movimiento
del árbol de levas (digamos que sería el “método tradicional”). Sin
embargo, en el segundo caso, el aceite fluye, por lo que desaparece
esa “unión” entre la válvula de admisión y la leva, con lo que la
primera se cierra debido a la fuerza que ejerce su respectivo
muelle.
Resumiendo y para tratar de hacer
esta explicación lo menos técnica posible, controlando los instantes
de apertura y cierre de la electroválvula, es posible obtener
fácilmente innumerables perfiles de apertura de las válvulas de
admisión. De esta manera la carga (para que nos entendamos, según
pisemos el acelerador) está controlada directamente a través dichas
válvulas (prescindiendo de la mariposa), lo que permite al motor
“escoger” en cada instante la mejor configuración para garantizar el
rendimiento más óptimo en cualquier situación.
Las ventajas del sistema
Desde Fiat se asegura que las
ventajas de la tecnología MultiAir se traducen en mayor eficiencia y
mejores prestaciones: aumento de la potencia máxima (hasta un 10%),
incremento del par (hasta un 15%), reducción de los consumos
superior al 10% y una rebaja de las emisiones de CO2 (hasta un 10%),
de partículas (hasta un 40%) y de NOx (hasta un 60%).
Por ejemplo, comparando la potencia y
consumos de una de las motorizaciones sin MultiAir con una que sí
emplea esta tecnología, podemos comprender estos datos de forma
mucho más grafica. El motor 1.4 Turbo que antes daba 120 CV y
homologaba un consumo medio de 6,1 litros, ahora entrega 135 CV y
acredita un gasto de combustible medio de 5,6. Y además, hay que
tener en cuenta las grandes posibilidades que presenta este invento.
En cuanto se traslade a las mecánicas diésel, o se complemente con
variadores de fase, colectores variables etc. o sistemas como la
inyección directa (las 3 mecánicas que “estrenan” el MultiAir son de
inyección indirecta), las ganancias en el motor serán todavía más
evidentes. Como decíamos, esto son sólo los primeros pasos.
Toma de contacto
Tuvimos la oportunidad de comprobar
in situ uno de estos motores. En concreto, pudimos rodar
brevemente con un Alfa Mito 1.4 MultiAir de 135 CV, para sentir en
nuestras propias carnes todo lo que nos habían contado. Sin ninguna
duda, la impresión que me causó la nueva mecánica fue realmente
positiva. Responde con brío a bajas
revoluciones, se muestra muy elástica mientras la aguja va
ganando vueltas en el tacómetro y da la sensación de ser contundente
en todo momento, con una respuesta del turbo prácticamente
inmediata.
Eso sí, para ello, es necesario tener
el conocido sistema DNA en posición Dynamic. Para los que todavía
anden un poco despistados, el DNA es un dispositivo que permite
variar la respuesta del motor, del ABS, del control de estabilidad y
de la dureza dirección (también la rapidez del cambio de marchas
automático si lo lleva) a través de un mando situado en la consola
que permite elegir tres modos: Dynamic, Normal y All Weather (este
último para carreteras con poca adherencia, nieve o hielo).
Por último, otro de los
aspectos que me dejó gratamente sorprendido es el sistema de
arranque y parada automáticos del motor, la otra gran novedad en
Alfa Romeo junto con estos motores. Denominado por la marca
“START&STOP” (S&S),
su funcionamiento está mucho más conseguido que en
otras marcas en lo que a suavidad y refinamiento se refiere.
Tengo que confesar que con el ruido y
la vorágine propia del centro de Madrid en hora punta, la primera
vez que el motor se detuvo y arrancó posteriormente no me cercioré
de ello. En comparación con otros sistemas actuales, me parece de
los más avanzados por su sutileza a la hora de volver a poner en
marcha la mecánica (el técnico de Alfa aseguró que han mejorado la
tecnología de arranque porque ahora es suficiente con que la corona
dentada del volante de inercia sólo avance un cuarto de vuelta).
El sistema “START&STOP” se combina
además con un dispositivo de recomendación de cambio de marcha,
denominado Gear Shift Indicator (GSI), todo para favorecer
el funcionamiento más eficiente del propulsor en términos de
consumos. La buena noticia es que a partir de ahora, todos los
nuevos Alfa Romeo incorporarán de serie estos elementos.
La lista definitiva de precios de la
gama MiTo queda compuesta de la siguiente manera: