Hace tiempo, las aplicaciones de
escritorio e Internet eran dos mundos separados. Los usuarios
utilizaban el procesador de textos de su computadora con documentos
que residían también en local, jugaban, utilizaban sus hojas de
cálculo, escuchaban la música que residía en su disco duro (ya fuera
adquirida o descargada desde una red de P2P), y solamente cargaban
su navegador web cuando querían ver alguna página web.
Los tiempos cambian, la tecnología
avanza y ahora nos estamos moviendo en una dirección diferente. Para
la mayoría de la gente, su correo electrónico ya no se consulta en
un programa como Outlook o Thunderbird, si no a través de un
servicio en línea. Igualmente pasa con la música, que se escucha en
línea en vez de descargarla, una tendencia que está pegando cada vez
más fuerte y de la cual son testigos servicios como Yes.fm . Incluso
el paquete ofimático, aplicación “sacrosanta” del universo
informático, ya no necesita estar instalado localmente, pudiendo
aprovechar uno de los múltiples servicios existentes en la Red de
redes como Google Docs.
Para facilitar la transición entre
ambos mundos y exprimir al máximo las posibilidades que ofrece el
“always on” (siempre conectado) de las actuales computadoras (más
los sobremesa que los portátiles por motivos evidentes), han surgido
las llamadas RIA, siglas que corresponden a Rich Internet
Applications y que no son nada más que un “envoltorio” para que las
aplicaciones en línea puedan salir del marco de los navegadores web
y parecerse más a los programas de escritorio instalados en local.
Entre los principales toolkits RIA existentes hoy en día destacan
Adobe AIR, Microsoft Silverlight y Java FX.
Mozilla puso un pie en este terreno
hace ya más de un año con el anuncio de Prism, su solución para
convertir en RIA’s a las aplicaciones en línea tan habituales hoy en
día. Ahora, Prism se publica en fase beta ya utilizable por parte de
todos los internautas. Durante estos meses, la Fundación Mozilla ha
estado trabajando con empresas de la talla de Zimbra (propiedad de
Yahoo!) y WorkSmart.net para pulir Prism y facilitar que haya tantas
aplicaciones que sean compatibles con esta nueva herramienta como
sea posible.
Las aplicaciones en línea
“reconvertidas” a aplicaciones similares a las de escritorio en
nuestras computadoras gracias a Prism, cuentan con sus grupos de
programa e iconos en el menú de aplicaciones, pueden manejar fuentes
(tipografías) instaladas localmente en el sistema operativo, e
incluso acceder a los iconos de la barra de tareas. Esto último nos
permite, por ejemplo, recibir notificaciones de nuevos mensajes de
correo electrónico recibidos, o nuevas entradas disponibles en un
feed RSS.
Las aplicaciones creadas con Prism
1.0 beta se actualizan de forma automática cuando se despliega una
nueva versión, y el software ofrece un completo soporte para Mac OS
X a partir de la versión 10.4 .
Prism 1.0 beta puede ser ya
descargado desde su sitio web oficial en formato stand-alone (como
otro programa cualquiera), o bien como extensión del navegador web
Firefox, también desarrollado por la Fundación Mozilla.