El acceso se hará por
grupos de 10 personas elegidas por
sorteo y serán guiados por funcionarios del Servicio
Nacional de Parques. Se calcula que podrán acceder unas 30 personas
por hora.
Tras los ataques del 11-S se prohibió
el acceso al monumento por motivos de seguridad, ya que a la corona
sólo se llega a través de una
estrecha escalera en espiral con 168 peldaños, lo que
originaría problemas para evacuar a la gente en caso de emergencia.
Nuevo cierre por
reformas
"No podemos eliminar todo el riesgo
de subir a la corona, pero estamos tomando medidas para hacerla más
segura", afirmó Salazar, quien matizó que entre ellas estudian
elevar los pasamanos de la escalera. El monumento estará abierto
durante los dos próximos años,
aunque después lo cerrarán para llevar a cabo una reforma.
En agosto de 2004
se reabrió al público la base del
monumento, aunque con estrictos controles sobre el acceso a
la isla en la que se encuentra la Estatua, situada frente a
Manhattan.