Usa el sentido común: sí, es cierto
el dicho que explica que el sentido común es el menos común de los
sentidos. Debemos usar la cabeza y ser precavidos cuando utilizamos
los medios digitales en nuestra vida. No deberíamos pensar que, por
ejemplo, cuando nos bajamos el último crack de ese videojuego de
última generación que nos acabamos de descargar gratis no hay ningún
peligro ni código oculto en esa descarga
Utiliza contraseñas adecuadas: es muy
importante el tipo de contraseña que se usa en Internet, ya que el
utilizar una contraseña débil puede convertirte en una víctima del
cibercrimen. Intenta que sea fácil de recordar (y evitar así
escribirla en algún papel o archivo), pero sin que sea obvia y fácil
de adivinar. Y a ser posible mezcla números y letras o utiliza una
frase completa en vez de una única palabra.
Redes sociales: Los virus de última
generación utilizan las redes sociales para enviar mensajes con
links sospechosos desde cuentas de confianza. No abras un mensaje de
un amigo que sólo contenga un link a no ser que lo estés esperando.
Tampoco utilices la misma contraseña en todas tus cuentas. Si un
ciberciminal adivina tu contraseña en Facebook puede probar luego la
misma contraseña en otro tipo de webs. Por ejemplo, si alguna tienda
online te manda un mensaje dándote una nueva contraseña, cámbiala
inmediatamente, ya que significa que tu cuenta ha sido hackeada.
Protege tu red inalámbrica. Si tu red
es Wi-Fi, un hacker podría interceptar los datos que envías y
recibes, o acceder a tu red. Es importante cambiar la contraseña del
router (así como el nombre del mismo), ya que es muy fácil para un
hacker hacerse con la contraseña que el fabricante pone por defecto.
Y siempre habilita la opción de encriptación WPA o WEP.
Cuidado con el spam: no respondas a
correos basura ni pinches nunca en los enlaces de un mail de este
tipo, ya que solo confirmarías que tu dirección está activa y serás
el blanco de los spammers en el futuro. Y si es posible, utiliza
varias cuentas de correo electrónico: una personal y otra que
utilizarás para suscribirte a promociones, cursos, chats, o
cualquier otro servicio. Ten en cuenta que tu banco nunca te mandará
un mail para que revises o des tus datos. Un truco para saber si un
mail es legítimo es ver a quién va dirigido. Si empieza por
"Estimado Sr/a" sin dar tu nombre, seguramente esconda malware.
Archivos y links dudosos: si recibes
un mail con un archivo adjunto o un mensaje de chat con un link, no
lo abras nunca a no ser que estés esperándolo. Muchos virus utilizan
la mensajería instantánea para enviar links desde las cuentas de tus
amigos. Si pinchas en uno de esos links muy probablemente un virus
se esté descargando en tu ordenador.
Datos personales: nunca des tus datos
personales en respuesta a un correo electrónico. Sólo hazlo
utilizando webs seguras (las que empiezan con https:// ) y busca el
símbolo del candado en la parte inferior derecha de tu pantalla.
Deberías pinchar en el símbolo y comprobar que el sitio cumple con
las normas de seguridad.
Realiza copias de seguridad de manera
periódica: algunos virus están diseñados para encriptar tus
documentos y pedir así un rescate a cambio de devolver el sistema a
la normalidad. Es importante tener una copia de seguridad
actualizada para evitar problemas. En caso de ser víctima de este
tipo de cibercrimen, no pagues nunca el rescate a los criminales.
Contacta con tu empresa de seguridad para que recibir asesoramiento
profesional.
Utiliza software de seguridad: hay
soluciones antimalware para todos los gustos y los bolsillos, pero
es imprescindible mantenerlas actualizadas. Todos los días se
identifican alrededor de 17.000 nuevas amenazas que hay que
analizar, controlar y eliminar.
Instala los parches y
actualizaciones: si el fabricante del sistema operativo o programas
que utilizas publica un parche de seguridad, no dudes en instalarlo.