Abrirá sus puertas en octubre, pero
su silueta ya preside la primera línea de mar de la ciudad. Ha sido
necesario apuntalar el dique del
Moll de Llevant para sustentar este edificio sobre una base
ganada al mar, un proceso que ha costado «entre 60 y 80 millones»,
según el Port. La construcción costó 200 millones.
El edificio, de 26 plantas, cuenta
con 473 habitaciones y
servicios de lujo, como yates de paseo y zapatillas deportivas para
correr a las cinco de la madrugada si el cliente lo pide. Como
oferta de lanzamiento, la habitación y una cena en el hotel costará
299 euros.
El hotel cuenta con una férrea
oposición, que encabeza una plataforma constituida por
vecinos, ecologistas y surfistas, y que ha anunciado ya que
demandará a la UTE constructora por haber edificado a menos de 100
metros del litoral, prohibido por la Ley de Costas. La construcción
del hotel se rigió por la Ley de Puertos, como si se tratara de un
equipamiento.
