Según el rotativo, Berlusconi está
convencido de que sus altos índices de popularidad se mantienen tras
el escándalo por su divorcio, aunque quiere asegurarse de que su
formación, el Pueblo de la Libertad (PDL), no sufra ningún daño
electoral por este asunto.
"Es verdad que
los datos se mantienen,
pero es mejor resolver la situación reduciendo al mínimo los daños",
ha comentado el político italiano a su círculo más íntimo, según
recoge Il Messaggero, que afirma además que el 67 por
ciento de los italianos está de parte de Lario.
Escándalo por las
listas de las elecciones europeas
El escándalo saltó el primer fin de
semana de mayo, cuando los medios de comunicación italianos
anunciaron la intención de Lario de divorciarse de Berlusconi,
después de haber criticado la decisión de su marido de incluir a
"jóvenes bellezas" en las listas de las elecciones europeas.
El malestar de la esposa del primer
ministro aumentó cuando se enteró de que unos días antes Berlusconi
se había acercado al pueblo sureño de Casoria
para asistir al 18 cumpleaños de
Noemi Letizia, una joven rubia que sueña con una carrera
televisiva y que llama al primer ministro papi.
Según Il Messaggero, el
primer ministro intenta que el divorcio no se produzca y para
acercar posturas con su familia decidió pasar la noche del domingo
con uno de los tres hijos del matrimonio, Luigi, de 20 años,
absoluto defensor de Lario.
Las conversaciones sobre
una separación amistosa,
dice el periódico, ya han comenzado, en busca de "una solución suave
que permitiría al Cavaliere superar con el menor desgaste
posible la cita con las urnas".