El presidente ha responsabilizado a
las turbulencias financieras de los mercados internacionales y a la
excesiva dependencia del sector de la construcción de la crisis que
vive nuestro país, aunque ha entonado en parte el mea culpa
al reconocer que "sucesivos errores
en las previsiones", compartidos con otros gobiernos y
organismos internacionales.
Sin embargo, Zapatero
ha recalcado la rápida reacción del
Ejecutivo después del golpe con la puesta en marcha de "uno
de los primeros planes integrales contra la crisis y uno de los que
más recursos ha movilizado" gracias al superávit fiscal y una baja
deuda pública.
En este sentido, el presidente ha
recordado que apenas tres meses
después de su puesta en marcha, el Plan E ya ha empezado a
surtir efectos, y eso que "estamos ante la recesión más grave desde
la Segunda Guerra Mundial".
Cambio del modelo productivo
De cara al futuro, el líder del
Ejecutivo ha recalcado que "no saldremos de la crisis sin cambios",
por lo que ha propuesto un cambio en el modelo productivo español,
menos dependiente del sector de la
construcción y centrado en una apuesta por la
sostenibilidad, la educación y la
Investigación+Desarrollo+Innovación.
Sin embargo, antes de acometer este
titánico proyecto de reforma, para el que
buscará el consenso de todos los
actores políticos y sociales, Zapatero ha asegurado que se
centrará en combatir el desempleo, el gran problema con el que se
enfrenta a corto plazo.
Tras esta declaración de intenciones,
el presidente ha comenzado una
ronda de anuncios de medidas para salir de la crisis,
algunas de ellas solicitadas desde hace tiempo por grupos de la
oposición.
El primero de sus anuncios se ha
dirigido a las pequeñas y medianas empresas, para las que ha
adelantado una rebaja de cinco
puntos del Impuesto sobre Sociedades para las pymes de
menos de 25 trabajadores que mantengan o aumenten su plantilla.
A continuación ha apostado por la
austeridad al anunciar un recorte
de mil millones de euros en el gasto público para este año,
que se suma a los otros 1.500 millones ya aprobados.
Modernización
educativa
En el ámbito de la educación,
Zapatero se ha comprometido darle a
cada alumno de quinto de primaria un ordenador portátil el
próximo curso dentro de un proyecto de "escuela virtual" en el que
también se prevén aulas con pizarras digitales y conexión
inalámbrica a Internet.
Asimismo, el Gobierno dará a 70
millones de euros a las universidades para que los titulados de
entre 25 y 40 años que estén en el paro consigan
matrículas gratis en
máster profesionales.
La lista de promesas de Zapatero
incluye también la futura
equiparación de la deducción por alquiler de vivienda a la
que disfrutan ahora los compradores; aunque a partir de 2011 sólo
podrán beneficiarse de la deducción por adquisición de vivienda
quienes compren casa y ganen menos de 24.000 euros al año. La medida
no afecta a quienes firmaran su hipoteca antes del 1 de enero de
2011.
Para reactivar el sector del
automóvil, el presidente ha propuesto una
ayuda directa de 2.000 euros
para la compra de coches nuevos; eso sí, cofinanciada por los
fabricantes y las comunidades autónomas. Además, ha anunciado un
nuevo Plan VIVE para la renovación de autobuses de más de 10 años
por otros no contaminantes y de bajo consumo.
Cheque de transporte
Otra medida que, según Zapatero,
servirá para potenciar el sector del transporte público es la
creación de un cheque transporte
libre de impuestos similar a los tickets de comida que dan
las empresas a sus trabajadores.
La lista de medidas para reactivar la
economía se completa con una nueva inyección de dinero a través de
un Fondo de Financiación para la
Economía Sostenible dotado con 20.000 millones de euros y
de un nuevo Fondo de Inversión Local dotado con 5.000 millones que
deberán ser destinados a obras medioambientales, proyectos
tecnológicas y sociales.
Tras desgranar esta batería de
promesas, el presidente del Gobierno, ha dedicado el resto de su
intervención a enumerar las iniciativas legislativas que pondrá en
marcha en lo que le queda de legislatura (reforma de la financiación
autonómica, de la ley del aborto, de la Justicia, etc), así como a
reconocer el papel de la Policía y la Guardia Civil e su lucha
contra ETA, y a reiterar su compromiso con las políticas sociales,
que se
centrarán especialmente en los parados.