Belluci -melena lisa, rebeca y falta
ajustada, todo en negro y un sencillo y casi inapreciable colgante-
y Marceau -con un top en tonos champán con escote palabra de honor
tan bajo que quedaba por debajo de la línea visual de la mesa detrás
de la que comparecía en conferencia de prensa-, lucieron escasa
química mutua.
Y eso después de que ‘Paris Match’
las mostrara en portada en su último número, a disposición de todo
el mundo en los quioscos de La Croisette, y con reportaje en la que
ambas se lanzaban piropos mutuos.
Ante la prensa internacional en
Cannes, ambas sin embargo apenas se miraron y por momentos pareció
que se ignoraban, y eso pese a que en el filme de De Van interpretan
el mismo personaje, en un intento de película de intriga que dio pie
a preguntas sobre la identidad y la personalidad.
La italiana aseveró: ‘el problema
de la identidad no se resuelve en toda una vida. Hay que aceptarse y
vivir con lo que es uno mismo’ (sic).
Bellucci -que próximamente
interpretará junto a Nicholas Cage la nueva versión de la casa
Disney de ‘El aprendiz de brujo’-
aseguró que le interesó de la película que se exhibe en Cannes fuera
de competición ‘el universo tan particular’ compuesto por De Van.
‘Me encantó este trío de mujeres,
porque Sophie me inspira’, dijo la actriz transalpina en casi la
única referencia con mirada incluida a su íntima compañera de pase
fotográfico.
‘Me encanta transformarme
en otra’ -agregó Marceau, que es actriz,
y que completó la faena: ‘no me perturba
hacerlo pero, claro, en el cine’
‘¿Qué es la realidad,
finalmente’, redondeó la francesa,
mientras Bellucci miraba sin cesar de un lado a otro de la sala de
prensa como sin querer fijarse en nadie de los presentes.
La italiana, que dijo en algún
momento que su aspecto ‘mediterráneo’ desempeñó un papel para su
elección como intérprete en este filme, zanjó con un ‘¿Y sólo a los
ojos?’ cuando un periodista brasileño le aseguró que disfrutó
mirando su mirada.
Batir de melena y a otra pregunta.
Algunas demandas más tarde por parte de la prensa internacional
pilló desprevenida a Marceau, que salió como pudo de la cuestión y
se molestó visiblemente cuando una periodista aludió luego a una
eventual mala recepción de esta cinta de mujeres que no opta a
premio en Cannes.
‘Si hiciera caso a lo que
dice la gente y los periodistas, no trabajaría en esto’,
había dicho un instante antes la Belluci por la pregunta que irritó
a la francesa. Ambas salieron de lugar, separadas, firmando
autógrafos.