Según FACUA, dichas compañías aéreas
obligan a sus clientes a llamar a teléfonos con prefijo 807, lo que
reporta a las aerolíneas ‘importantes ingresos extras’ por ofrecer
servicios que legalmente incluye el precio del billete.
Así, los viajeros pagan alrededor de
0,41 y 1,51 euros por minutos dependiendo de la firma con la que
vuela y si llama desde un teléfono fijo o movil.
La asociación de consumidores
argumenta que el cobro por consultas y reclamaciones limita los
derechos de los usuarios que se adquieren al comprar un billete de
avión, y cita el artículo 86 de la Ley General para la Defensa de
los Consumidores y Usuarios estipulado en el Real Decreto 1/2007, de
16 de noviembre.
Asimismo, considera que las
aerolíneas también vulneran el artículo 49 de la misma norma, ya
que, al emplazar a un teléfono de tarifación adicional para la
cancelación de los vuelos, establecen ‘exigencias injustificadas’ al
derecho del cliente de finalizar los contratos de prestación de
servicios.
Por último, FACUA denuncia que las
seis aerolíneas instan en sus páginas web a llamar por teléfono para
reclamaciones de billetes, sin ofrecer otras alternativas menos
costosas como fax, carta o correo electrónico.