La
última vez que se vieron fue el pasado fin de semana, cuando el
nieto de la Reina de Inglaterra decidió
salir de fiesta con una larga
peluca negra y así pasar desapercibido para los
paparazzis.
El Daily Mail asegura que el príncipe
se camufló de esta forma para
acudir junto a su ex novia a un conocido local en el que es
habitual ver a gente conocida de la capital británica.
"La gente se acercaba a Chelsy para
preguntarle por el propio Harry sin saber que el príncipe estaba al
lado de ella bailando, era muy gracioso", comentan testigos al
diario británico. "Sólo algunos
llegaron a reconocerlo del todo", apuntan.
La noche fue muy romántica para
ambos, explicaron también. Así, los testigos narran que Chelsy no
pudo contener la risa al ver a su ex pareja con el disfraz. Ella se
encontraba con una amiga, mientras que él
acudió al pub escoltado por dos
guardaespaldas de Scotland Yard.
Una "velada romántica"
Tras bailar un rato, ambos
se fueron a un "rincón tranquilo"
en donde, aseguran las fuentes, "hablaron hasta las dos de la
madrugada". "No pasó nada entre ellos pero se veía una química
especial, indescriptible", apuntan.