Fritzl ha aceptado la sentencia que
lo condena a cadena perpetua en un centro especial para criminales
con trastornos mentales y ha renunciado a su derecho de
apelación, ha explicado Cutka en rueda de prensa tras el
dictamen de la sentencia.
Sobre la fecha en la que el condenado por los cargos de asesinato
por omisión de auxilio, esclavitud, violación, coacción grave y
privación de libertad pueda salir a la calle en condicional, Cutka
ha asegurado que podría ser en un plazo mínimo de 15 años,
siempre y cuando los peritajes psicológicos fueran positivos.
"Debería producirse un examen de las
condiciones del interno, y si los resultados fuesen que está curado
y que no existe peligro de su parte, sería trasladado a un
centro penitenciario normal", ha indicado el funcionario
austríaco.
En ese centro, "en el caso de una
cadena perpetua, como pronto sería posible una libertad condicional
después de 15 años", ha agregado el portavoz judicial.
A ese tiempo habría que
restar los 11 meses, desde abril de 2008, que el condenado
estuvo en prisión desde su detención, hasta la celebración del
juicio.
Por su parte, la jueza que presidió el Tribunal, Andrea
Humer, ha asegurado que la sentencia carece de atenuantes
debido a la "insidia" con la que actuó contra su hija, a la que
encerró y violó durante 24 años. La magistrada ha afirmado que
crímenes como los de asesinato por omisión de auxilio, esclavitud,
violación, incesto, coacción grave y privación de libertad
"sólo pueden castigarse con el máximo rigor".
Aún no se decide
dónde será encerrado
Todavía no está decidido el
lugar en el que será internado el condenado, pero lo que sí han
dejado claro las autoridades es que seguirá una
terapia psiquiátrica desde el primer momento.
Por ahora Fritzl permanecerá en el
penal de Sankt Pölten, hasta su traslado a un centro penitenciario
de Viena, donde se le someterá a varias pruebas de tratamiento
mental.