Sanz Roldán ha sido el primer testigo
en comparecer en la tercera sesión del juicio en la Audiencia
Nacional contra tres altos mandos militares que supuestamente
identificaron erróneamente 30 de
los 62 militares muertos el 26 de mayo de 2003 en
Trebisonda (Turquía).
El general Sanz, entonces
subdirector en el Ministerio de
Defensa, ha revelado que el entonces jefe de Estado Mayor
del Ejército (JEME), Luis Alejandre, le dijo el 29 de mayo de 2004
que los mandos militares propusieron al Ministerio de Defensa
entregar a los militares identificados a las familias y a los demás,
primero identificarlos y después entregarlos a las familias.
Testimonio de Sanz
En este sentido Sanz Roldán ha
recordado que al tercer día como JEMAD, el ministro de Defensa, José
Bono le pidió que visitara al JEME, Luis Alejandre, y lo hizo el 29
de junio de 2004.
El general Sanz Roldán En ese
encuentro, según ha relatado Sanz Roldán, Alejandre le comentó que
en una reunión celebrada el día antes del funeral de Estado (28 de
mayo de 2003), en un despacho anexo al del entonces ministro
Federico Trillo había recibido la
noticia de que no todos los cuerpos estaban identificados
al llegar a España.
Entonces, Alejandre y el resto de los
mandos militares propusieron entregar a los fallecidos identificados
a las familias y a los demás
primero identificarlos y después entregarlos a las familias,
un planteamiento que finalmente no prosperó.
Ha negado
precipitación
Durante su declaración como testigo,
el general Sanz Roldán ha indicado que en la fecha del accidente
no tenía responsabilidades relacionadas con estos asuntos.
Sin embargo, ha agregado que cuando
ocupó el puesto de JEMAD hizo cuantas averiguaciones pudo
para aclarar el problema, a
iniciativa propia y a instancias del entonces ministro José
Bono.
El general Sanz, quien ocupó el cargo
de JEMAD de 2004 a 2008, ha dicho que
investigó las identificaciones un
año después por iniciativa personal y decidió atender a
todas las familias afectadas.
A preguntas del fiscal,
ha negado que las operaciones de
identificación se precipitaron por algún motivo y ha
asegurado que no le consta si se notificó al Ministerio las
identificaciones erróneas al llegar de Turquía.
El cónsul en Turquía
Por su parte, el ex cónsul de España
en Turquía, Raimundo Ezquerro, que ha testificado en segundo lugar
ante la Audiencia, ha dicho que "entendí
que estaba completada la identificación de los 62 militares
cuando se los llevaron a Madrid".
En este sentido, ha indicado que
no tuvo en ningún momento
conocimiento de que 30 de los cadáveres fueron repatriados
sin identificar.
El ex cónsul ha reconocido que
firmó en el registro consular una lista de fallecidos pero
no extendió el certificado de defunción. En ese momento "parece que
no había dudas razonables sobre la identificación de los
fallecidos", ha asegurado Ezquerro.
A preguntas del teniente fiscal,
Fernando Burgos, el ex cónsul ha indicado que "sabia
que los cuerpos tienen que ser identificados para ser repatriados
y me entero días después por los periódicos de que no todos habían
sido identificados" cuando salieron hacia Madrid.
"No hubo propuesta"
En contra de lo declarado por Sanz
Roldán, el que fuera jefe de gabinete del ministro de Defensa,
Federico Trillo, cuando ocurrió el accidente del Yak-42, Manuel
Ramón Bretón, ha dicho que, antes del funeral de Estado,
la cúpula militar no propuso la
posibilidad de que los cadáveres de los militares no identificados
no se entregaran a las familias.
"No recuerdo absolutamente nada de
eso. Yo no le oí decir eso",
ha sostenido Bretón, que ha relatado que tras regresar de Turquía el
día 27 de mayo, celebraron un consejo de Dirección donde "se tomaron
las primeras decisiones sobre la necesidad de llevar a cabo funeral
de estado y se concretó cómo debía hacerse".