Según una portavoz de la
Administración Federal de Aviación (FAA), el vuelo 61 que despegó de
la capital belga, con 247 pasajeros a bordo, ha aterrizado en el
aeropuerto internacional de Newark
(Nueva Jersey), uno de los tres aeródromos que prestan
servicio internacional a Nueva York, poco antes de las seis de la
tarde (hora española). El aterrizaje se hizo con absoluta normalidad
después de que se hubiera puesto en marcha un dispositivo de
emergencia para recibir con prioridad al aparato.
La compañía aérea no ha facilitado
información sobre el piloto aunque sí precisó que
murió por causas naturales
una hora y media después de que se produjera el despegue. También se
informó de que tenía 32 años de servicio en la aerolínea.
No se comunicó nada
a los pasajeros
Hasta hace poco más de un año los
pilotos de aviones comerciales sólo podían ejercer su trabajo en
Estados Unidos hasta los 60 años, pero en diciembre de 2007 se
aprobó una ley que ampliaba la edad de jubilación obligatoria de
estos profesionales hasta los 65
años.
Un doctor que viajaba en el avión dictaminó la muerte del piloto y
miembros de la tripulación retiraron su cuerpo de la cabina para
dejarlo en el área de reposo
que utilizan durante las horas de vuelo. Los pasajeros, sin embargo,
aseguraron a medios locales al llegar a la puerta C123 de Newark que
no se les comunicó lo ocurrido durante el vuelo.