Al contrario que como normalmente
ocurre, esta vez el rediseño casi no se nota. Y es que de lo bueno,
sólo se puede alcanzar lo mejor, pero con pequeños detalles
estéticos.
Acabados con clase y distinción
La unidad que pudimos probar fue el
Qashqai 2.0 dCI de 150 CV con la novedad del acabado Tekna Sport. Su
funcionamiento es igual de práctico y sencillo que con el Qashqai +2
que ya analizamos. Por eso, nos queremos centrar en citar lo nuevo
de este modelo.
Debido al éxito que ha tenido el
Qashqai, la estrategia que se ha adoptado es la de mejorar la
calidad de los acabados. Por eso, ahora el precio de Qashqai
empezará a venderse a partir de los 21.100 euros, cifra destinada a
las versiones más básicas: el Visia y el Acenta.
Pero donde encontramos los
verdaderos cambios es en el acabado que pudimos probar, el Tekna
Sport. Así se llama el equipamiento que recoge todas las novedades
de este modelo japonés. En el
exterior lo más llamativo son unas barras en el techo, unas
llantas de 18 pulgadas y una parrilla delantera más salvaje.
Además, incorpora una cámara de visión trasera (foto) y el
sistema Nissan Conect (paquete de navegador con pantalla de cinco
pulgadas junto con varias entradas de audio auxiliares y tecnología
bluetooth). También incluye los
pedales fabricados
en aluminio y las lunas traseras tintadas.
La mecánica se mantiene
Los motores y la tracción son los
mismos que antes de este rediseño: En el apartado diésel se mantiene
el 1.5 dCi de 103 CV y el 2.0 dCi
de 150 CV. En gasolina las mecánicas son el
1.6 cc de 114 CV y el 2.0 cc de 141
CV. En cuanto a la tracción, está disponible tanto las dos
ruedas (más barata) como a las dos y las cuatro ruedas. El Qashqai
+2, mantiene el motor 2.0 dCi de 150 CV.