La Fiscalía había pedido diez años de
cárcel para esta mujer de 41 años, que lleva dos años y medio en
prisión preventiva y que permaneció
impasible mientras escuchaba la sentencia dictada por el
Tribunal de lo Criminal de Tours, en el centro de Francia.
Los abogados de la condenada
sostuvieron durante su defensa que la mujer, madre de dos muchachos
de 12 y 14 años, sufre una enfermedad mental denominada
"negación de embarazo" que fue lo que le llevó a ocultar
sus tres embarazos a su esposo y a estrangular a los niños poco
después del parto.
"No es un mosntruo"
Los letrados agregaron que es "una madre que sufre" y "no un
monstruo" y solicitaron al tribunal que la condenase a una
pena "de esperanza y no de
desesperanza".
Tras su arresto, la mujer reconoció
en total tres infanticidios, el primero de un recién nacido
en 1999 en Francia, y los otros dos, nacidos en septiembre de 2002 y
diciembre de 2003 en Seúl.