Eminen y sus guardaespaldas se
deshicieron del humorista de muy malos modos, mientras
el cantante profería insultos e
improperios. Tras el incidente, el rapero abandono airado
la ceremonia, cosa que se convirtió en lo más celebrado y comentado
de la noche.
Sin embargo, como ha reconocido ahora
el propio Eminem, estaba todo pactado e incluso su enfado
formaba parte de un gag previamente
pactado, e incluso, ensayado. "Sacha me llamó cuando los
dos estábamos en Europa y me dijo que quería hacer algo transgresor
en la gala".
"Cuando llegó el momento yo estaba
emocionado, porque todo salió mucho
mejor que en los ensayos", explicaba el actor a la página
web
RapRadar.com. Además, el rapero aseguró que al llegar
al hotel tras salir de la ceremonia, estuvo riéndose tres horas.