Tarantini, que es investigado por un
caso de fraude en la gestión de su negocio hospitalario, llegó a
cobrar 150.000 euros al año del Grupo Intini para que ejerciera su
influencia sobre Berlusconi.
Enrico Intini, consejero delegado del grupo del mismo nombre,
aseguró al Corriere della Sera
que el servicio de Protección Civil tiene una lista de empresas con
las que trabaja en situaciones de emergencia y que él quería que su
negocio formara parte de ese grupo de empresas.
Aspirante a 'lobbysta'
"Estas relaciones de Tarantini derivaban de su conocimiento de
Berlusconi. No hay duda. Hablamos de una relación con un hombre
potente, muy potente, y para un aspirante a 'lobbysta' es el
máximo", aseguró.
Las escuchas telefónicas practicadas a Tarantini durante la
investigación judicial han llevado a la justicia italiana a indagar
sobre un posible caso de inducción a la prostitución durante el
reclutamiento de chicas para las fiestas de Berlusconi, así como
sobre el supuesto consumo de cocaína.
En una entrevista concedida a una revista del corazón de su
propiedad, Berlusconi asegura que nunca ha pagado por mantener
relaciones sexuales con ninguna mujer.