Según informa este lunes el diario
La Repubblica, el fiscal de Roma, Giovanni Ferrara, ha
pedido que se aclare si el uso de
aviones del Estado y de la aviación militar por parte del
primer ministro conllevó comportamientos susceptibles de
pena o abusos.
En primer lugar, según el rotativo,
se revisará la normativa que regula el
empleo de vuelos oficiales a los cargos institucionales y a
continuación, en caso de irregularidades, se abriría un caso que
sería transferido al Tribunal de Ministros, como ya ocurrió en 2007
en el caso del ex viceprimer ministro
Francesco Rutelli y del ministro de Justicia
Clemente Mastella acusados
de haber usado un vuelo de Estado
para llevar a familiares y amigos al gran premio de Monza. Dicho
caso fue finalmente archivado.
La nueva polémica ha surgido tras
publicarse una fotografía
-que posteriormente Berlusconi
consiguió secuestrar antes de que saliera en los quioscos-
en la que se ve a un famoso
cantante subiendo sus maletas a un coche del cortejo del
primer ministro tras haber bajado de un
vuelo oficial en el
aeropuerto de Cerdeña.
Uso de vuelos de
Estado
Así las cosas, el principal partido
de la oposición, el Partido Democrático, ya ha adelantado que
presentará una pregunta en
el Parlamento al primer ministro sobre el uso que hace de los
aviones oficiales. "La
multiplicación por tres de los vuelos de Estado y el uso
por parte de quien no tiene un título plantea serios problemas sobre
la moralidad y la ética de quien nos gobierna", subrayó la
responsable de Defensa del PD, Roberta Pinotti.
"Durante el Gobierno Prodi se aprobó un
decreto que establecía reglas
estrictas para el uso de los vuelos de Estado, pero apenas
Berlusconi subió al poder el decreto
fue cancelado", se
lamentó. Entretanto, la investigación por las fotografías tomadas
por un reportero a las jóvenes y
políticos que asistieron a las fiestas ofrecidas por
Berlusconi en su residencia en Cerdeña, Villa Certosa, ha sido
trasferida a la fiscalía de la localidad sarda de Tempio Pausania.
Secuestro de las
fotos
Ayer, los carabinieri habían
secuestrado en la redacción
del diario Cagliari di Epolis el
ordenador empleado por el fotógrafo
Antonello Zappadu, autor de la foto que ha desatado el
escándalo. Precisamente sobre estas fotografías se pronunció anoche
Berlusconi.
"Hemos llegado, de verdad, a tocar el
fondo con estas intromisiones en la
vida privada", subrayó Il Cavaliere, para quien
"nadie puede aceptar que desde fuera se llegue a fotografiar a uno
dentro de casa". En cuanto al contenido de las fotos, dijo que "las
he visto, son inútiles y según la valoración de un diario de (la
editorial) Mondadori (propiedad de su familia) no valen ni siquiera
10.000 euros".