Sarkozy, quien abandonó poco después de las 11.00 el hospital Val de
Grâce acompañado por su esposa,
Carla Bruni, saludó sonriente al personal sanitario reunido
en la puerta del centro.
El presidente francés, que vestía un
traje azul, subió en un coche oficial y abandonó el recinto
hospitalario, frente al que se habían concentrado decenas de
periodistas.
El Palacio del Elíseo, sede de la
presidencia francesa, informó de que Sarkozy sufrió ayer
una lipotimia de esfuerzo pero sin
perder el conocimiento cuando hacía deporte.En un
comunicado subrayó que el examen médico ha mostrado que el incidente
ocurrido mientras corría "no tiene ninguna causa cardiológica" y
"ninguna consecuencia cardiológica".
Las otras pruebas que se le han hecho
(un estudio sanguíneo, un electroencefalograma y una resonancia
magnética cerebral) han puesto en evidencia, por su parte, que la
indisposición no tiene "ni causa ni consecuencia neurológica o
metabólica", añadió la presidencia.
El diagnóstico es "un malestar
lipotímico de esfuerzo por el fuerte calor y sin pérdida de
conocimiento, en un contexto de
cansancio vinculado a una importante carga de trabajo",
señaló.
Los médicos, que no le han prescrito
ningún tratamiento, le han aconsejado
"un descanso relativo de varios
días" por lo que además de los actos que tenía previsto
para este lunes, se ha pospuesto la visita programada para mañana al
Mont Saint Michel, en la costa noroeste de Francia.
¿Régimen draconiano?
El jefe del Estado, de 54 años, si
presidirá el próximo miércoles el último Consejo de Ministros antes
de las vacaciones de verano, que tenía previsto pasar en la Costa
Azul.
Es conocida la afición del Sarkozy
por la práctica deportiva,
y sale varias veces a la semana a correr, además de aprovechar sus
vacaciones para hacer ciclismo.
Uno de sus mejores amigos, el
diputado y alcalde de Levallois Perret, Patrick Balkany, sugirió que
el "régimen draconiano"
que está haciendo Sarkozy podría tener algo que ver con el mareo que
sufrió cuando corría en los jardines de Versalles, junto a la
residencia oficial de La Lanterne, donde pasa muchos fines de
semana.