Los tres astronautas del Apollo
11, ante las acusaciones de fraude, e incluso de ser
marionetas de la NASA tras
reiterados lavados de cerebro,
han optado por ignorar a los apoloescépticos. Michael
Collins ya decía en la sesión de control del Congreso de los EE UU
en septiembre de 1969 que una de las cosas que más le habían
agradado de esta misión era que “siempre me han dado
carta blanca, hasta el
punto de contar conmigo para este gran evento sin prepararme antes,
sin poner ninguna palabra en mi boca”.
Por su parte, el escritor
estadounidense William Charles Kaysing, conocido por We never
went to the moon (Nunca fuimos a la Luna), demandó al
astronauta Jim Lovell por
difamación por sus declaraciones en el San José Metro
News, en las que decía: "Este tipo es un
chiflado. Su postura me enoja. Pasamos mucho tiempo
preparándonos para ir a la
Luna, gastamos muchísimo dinero, pasamos por grandes riesgos y fue
algo por lo que cada persona de este país debería estar orgullosa".
El caso fue finalmente desestimado.

¿Falsos rodajes?
Las principales teorías a favor del
fraude hablan de que todo fue un
montaje y de que las imágenes que se mostraron al mundo
entero fueron rodadas en un estudio.
Santiago Camacho, colaborador habitual de programas como Cuarto
Milenio, recoge en el libro 20 grandes conspiraciones de la
historia que las tomas falsas
habrían sido rodadas en la base Norton de la fuerza aérea en San
Bernardino (California). También se ha hablado de unos supuestos
estudios cinematográficos
construidos en secreto en Nevada o de que pudieron utilizarse
paisajes terrestres que por su aspecto rocoso podrían haber servido
de escenario para el rodaje.
Camacho cita en su libro la
posibilidad de que fuese el director de cine Stanley Kubrick quien
hubiera rodado las imágenes.
Esta suposición nace de un falso
documental llamado Operation Lune (2002), en el
que aparecen Henry Kissinger, Christiane Kubrick -viuda del
cineasta-, Donald Rumsfeld y el propio Buzz Aldrin
afirmando que los alunizajes fueron
un montaje, y que las imágenes del hecho fueron rodadas en
un estudio por Stanley Kubrick, quien por entonces rodaba 2001,
Una Odisea en el Espacio. Se trata de una
broma del canal Arte
francés, emitida el día de los
Santos Inocentes.
Otras películas que han ayudado a
alimentar la teoría del falso
alunizaje son Capricornio Uno (1978), que narra
una farsa para falsificar el
aterrizaje en Marte, o una corta secuencia de la película
de James Bond Diamantes para la eternidad (1971), que
parece mostrar a Sean Connery caminando a través de un
estudio donde se simulan
los alunizajes.

Los expertos lo tienen
claro
Sin embargo, científicos,
astronautas, astrofísicos y conocedores del tema de primera mano no
dudan ni por un momento: el hombre
sí pisó la Luna el 20 de julio de 1969. “Eso no tiene
ningún sentido”, afirma tajante en declaraciones a
20minutos.es Manuel
Cornide, profesor titular del departamento de Astrofísica de la
Universidad Complutense de Madrid; “hay gente que quiere buscar
notoriedad, pero es imposible que no sea cierto porque lo
ha comprobado y seguido
muchísima gente de la NASA”.
De hecho, se sabe que en pleno apogeo
del programa Apollo, la NASA tuvo en nómina a
35.000 personas, y otras
400.000 trabajaban para
ellos en empresas y universidades. “No se puede
construir un engaño donde
están implicadas miles de personas en las observaciones, alguien lo
diría, es imposible poner a miles
de personas de acuerdo para mantener un engaño de esta
magnitud”, finaliza Cornide.
Luis Ruiz de Gopegui, director de la
Estación de Seguimiento de Fresnedillas, que la NASA utilizó como
apoyo para los vuelos del programa Apollo, afirmaba que
no se siente molesto con
las acusaciones de fraude: “Es como a ti te dijeran que dudan de la
noche y el día. Es tan evidente
que no se puede ni discutir”.
Gopegui alude a dos pruebas
evidentes: por un lado que “era una
lucha entre soviéticos y americanos; si no se hubiera
llegado, los rusos lo habrían anunciado a los cuatro vientos, la
URSS tenía radiotelescopios apuntando a la Luna”. La segunda es que
“el acto de ir a la Luna era un acto público. Se anunció y los
radiotelescopios de todo el mundo apuntaban a la Luna".
Lucha contra el
escepticismo
Entre los estadounidenses que
luchan contra el escepticismo
de la población se encuentran Philip Plait, astrónomo de
física y astronomía de la Universidad Estatal de Sonoma, y
colaborador habitual de la NASA, que refuta las
teorías conspiratorias a través de su página web
Badastronomy. Dice que sería apropiado que la NASA
diera respuesta a las
preguntas, y cree que se niegan a responder porque consideran de
"escasa dignidad" el verse obligados a hacerlo.
La NASA propuso a James Oberg,
ingeniero y experto en historia espacial, escribir un libro que
ayudara a los maestros a
rebatir las acusaciones de falsificación de los viajes a la Luna.
Pasado el tiempo, cambiaron de opinión porque creyeron que utilizar
fondos públicos para negar
las acusaciones podía hacer creer que éstas eran creíbles. Oberg
afirmó que escribiría de todas formas el libro.
Además de los testimonios de los
expertos, existen pruebas físicas,
ya que los astronautas trajeron 382
kilos de piedras lunares que geólogos de todo el mundo han
autentificado, y dejaron en el satélite
espejos láser que se han
utilizado para medir la distancia entre la Tierra y la Luna mediante
rayos láser.
Desmontamos los argumentos de la conspiración
La bandera estadounidense
ondea sin viento en la Luna
En realidad no ondea, tenía un mástil
superior para mantenerla rígida. Las ondulaciones son consecuencia
de haber estado plegada durante el viaje y sólo se mueve cuando la
manipulan los astronautas.
No
se distinguen las estrellas
La cámara no pudo captarlas por la
intensidad de la luz. El tiempo de exposición de la película tendría
que haber sido mayor.
Las
sombras no son paralelas
Se producen debido al efecto de
perspectiva que sucede también en la Tierra, además, no tienen
por qué ser paralelas en un terreno irregular, como es el caso de la
Luna.
Una
roca del suelo está marcada con la letra C
Era un pelo introducido durante el
revelado, en la imagen original no aparece.