Esta cifra se refiere a personas que
actualmente no tienen trabajo,
pero que quedarían fuera definitivamente por paro de larga duración
o por dejar de buscar trabajo a falta de los programas adecuados, si
la recuperación económica no es suficientemente fuerte.
Los
trabajadores poco cualificados, los inmigrantes, los
trabajadores de más edad y aquéllos que quieren incorporarse por
primera vez al mercado laboral tienen un riesgo más alto, apunta la
organización.
Además, unos
5 millones de personas que
actualmente tienen trabajo podrían perderlo de "manera inmediata" si
se retiran las ayudas de los gobiernos, añade la OIT, cuyas cifras
se refieren a 51 países de los que dispone de datos. Estas personas
siguen trabajando, en general, gracias a la ayuda gubernamental, con
jornadas reducidas o desempleo parcial, entre otros.
"La primera razón para temer estas
consecuencias es que la crisis del empleo global, que ya ha causado
la pérdida de al menos 20 millones
de puestos de trabajo desde octubre de 2008, aún no ha
terminado, más allá de las primeras señales de recuperación
económica", señaló Raymond Torres, director del Instituto
Internacional de Estudios Laborales de la OIT.
Mitigar la pérdida de
puestos
Torres destacó la importancia de las
medidas de algunos gobiernos para
mitigar la pérdida de puestos de trabajo y para ello
comparó a Alemania y España. "Con un declive más o menos similar de
la productividad -dijo-, en España se ha dado un aumento del
desempleo mucho mayor que en Alemania" y esto se debe a que en
nuestro país "no se han utilizado este tipo de medidas para mantener
el empleo" y a que la crisis se ha centrado en el sector de la
construcción.
El estudio sostiene asimismo que el
empleo a nivel mundial podría
incrementarse en un 7% si se prolongan las medidas de
estímulo fiscal y se orienta más hacia el mercado laboral.
La OIT insiste en que las medidas de
estímulo y las políticas en general deben poner al
empleo y la protección social
en el centro de la respuesta a la crisis.