El responsable de los preparativos de
la conferencia, Yvo de Boer, afirmó que sólo se podrá hablar de
éxito si se acuerdan "acciones significativas e inmediatas que
entren en vigor al día siguiente de la clausura" de esta cumbre, la
mayor jamás celebrada sobre el cambio climático, con unos
15.000 participantes.
Además, pidió a los delegados de los
192 países reunidos en la
cumbre, que se celebrará hasta el día 18, un "pastel de Navidad"
formado por tres capas.
Habrá que consensuar la
implementación de acciones inmediatas de mitigación, adaptación,
financiación y tecnología; luego asegurar la
financiación a largo plazo
y por último, tener una visión compartida sobre un futuro bajo en
emisiones de CO2 para todos.
Un compromiso ambicioso
Tanto los movimientos ecologistas
como muchos delegados de los países participantes dan pocas
posibilidades de alcanzar el ambicioso compromiso global de
recortar hasta el 40% de
los gases de efecto invernadero hasta 2020, frente a los valores de
1990.
El primer ministro danés, Lars Loekke
Rasmussen, detalló que "necesitamos un acuerdo que satisfaga a todas
las partes y que sea, además, fuerte y ambicioso". Apuntó que
acudirán a Copenhague 110 jefes de
Estado y de Gobierno, en lo que calificó la mayor
movilización hasta ahora para combatir el cambio climático.
China y EE UU, los dos países más
contaminantes del mundo, con un 40% de las emisiones de CO2, acuden
a Copenhague con una propuesta de
recorte, al igual que Brasil.
El
papel de los humanos
El presidente del Panel
Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC)
de la ONU,
Rajendra Pachaury, defendió en
Copenhague los descubrimientos sobre
el carácter antropogénico
del calentamiento del planeta, después de que los escépticos
aseguren que las filtraciones de correos electrónicos de una
universidad británica han echado por tierra estas evidencias.
"La consistencia interna desde
diferentes puntos de vista de la evidencia avala fuertemente el
trabajo de la comunidad científica,
incluidos los de aquellos señalados en los mails", dijo durante la
ceremonia de apertura de la cumbre de la ONU. Pachaury es el máximo
responsable del grupo de
científicos que en 2007 aseguró que hay un 90% de
certidumbre de que el cambio climático esté provocado por la
actividad humana.