El Coupé Concept está desarrollado a
partir de la plataforma del MINI de cuatro asientos, de ahí que sus
dimensiones sean prácticamente idénticas: mide 3,71 metros de largo
y 1,68 de ancho. La característica realmente diferenciadora es su
altura, con tan sólo 1,35 metros, 5 centímetros menos de lo
habitual. Estéticamente, presenta
rasgos inconfundibles propios del estilo de la familia
MINI. En este aspecto, destacan la parte frontal con su atractiva
parrilla hexagonal y la parte trasera, la cual acoge los
inconfundibles grupos ópticos y la
doble salida de escape central que presentan algunas de las
versiones más potentes, como el Cooper S o el John Cooper Works.
Precisamente de éste último toma la
mecánica, el excepcional bloque motor de 1,6 litros turboalimentado
que en esta variante entrega una potencia de 211 CV a 6.000 rpm.
Teniendo en cuenta su rendimiento, en un vehículo aún más deportivo
como lo es el Coupé Concept, las prestaciones serán todavía mejores
si cabe. Recordemos que este propulsor tiene un par máximo de 260 Nm
(que puede llegar a 280 si pulsamos el botón “overboost”) constantes
entre 1.850 y 5.600 vueltas, una de sus virtudes más envidiadas.
Está asociado a una transmisión manual de 6 relaciones.
Ágil y dinámico
En el habitáculo, donde como no podía
ser de otra manera también se respira la típica atmósfera MINI,
sobresalen los asientos de tipo
deportivo, el volante de tres radios y los dos nuevos
relojes situados al lado del
cuentarrevoluciones. Lo realmente peculiar es el maletero,
solidario con la luneta trasera y con una capacidad muy superior a
lo que nos tiene acostumbrados la firma en su modelo “convencional”
(250 litros frente a 170). Como no hay asientos traseros, existe una
compuerta con cerradura
que comunica con el interior, cuya peculiaridad radica en que se
puede abrir desde dentro. De esta manera es posible acceder a
nuestro equipaje sin necesidad de bajarnos del vehículo.
El techo está
realizado en aluminio, lo que, además de reducir el peso, contribuye
a rebajar el centro de gravedad Una de
las cuestiones más estudiadas por MINI ha sido concebir un vehículo
especialmente ágil y dinámico,
de ahí que en su fabricación se hayan utilizado materiales ligeros.
El techo está realizado en aluminio, lo que, además de reducir el
peso, contribuye a rebajar el centro de gravedad. En el apartado
aerodinámico, llaman la atención las aletas delanteras (idénticas a
las del MINI Cabrio), el difusor del paragolpes trasero y, por
encima de todo, el alerón situado en la parte final del techo. Todo
pensado hasta el más mínimo detalle dar vida a un prototipo que ya
levanta pasiones.
El 26 de Agosto de 1959 el primer
MINI vio la luz. La popular
marca británica, en manos de BMW desde hace ya tres
lustros (fue comprada por la compañía germana en 1994), comenzó
ese día una extraordinaria historia de éxitos y tradición.
Ahora, con este proyecto, MINI pone su punto de mira en el
futuro. Atendiendo al
presente, éste se antoja de lo más prometedor.