El
alcalde se preguntó cómo las autoridades sanitarias no se dieron
cuenta antes de esta irregularidad, ya que el presunto médico
recetaba medicamentos y también ponía inyecciones, aunque
admitió que era "muy querido" por los vimiancenses.
Vecinos cercanos a la consulta
privada, situada en la calle Tras do Muiño de Vimianzo, también
expresaron su sorpresa por la
detención, y señalaron que nunca habían tenido ningún tipo
de problema ni en el trato ni en la atención con el médico, a quien
defendieron públicamente.
Algunos de esos vecinos precisaron
que, en alguna ocasión, sí habían circulado rumores en el pueblo
sobre el presunto falso doctor, que
no firmaba certificados de defunción y enviaba a sus
pacientes al hospital si padecían alguna dolencia mínimamente grave.
Además de tener su clínica privada,
el presunto falso médico también
trabajaba para mutuas de salud laboral, de hecho, el
alcalde de Vimianzo apuntó que tenía como pacientes a maestros,
agentes de la Guardia Civil e incluso empleados del Ayuntamiento.
La detención del presunto falso
doctor se produjo el pasado viernes, aunque la noticia no trascendió
hasta este miércoles.
Piden el cierre de
la clínica
Por otra parte, el Colegio Oficial de
Médicos de A Coruña (COMC) se identificó en un comunicado como el
"impulsor" de la acusación contra el presunto falso médico de
Vimianzo. Según la nota, después de una "observación permanente", el
pasado mes de mayo el COMC detectó que, en el cuadro médico de una
compañía aseguradora privada, Fernández Garrido figuraba como médico
de familia, pero "no como colegiado".
Además, la Inspección Sanitaria
informó al COMC de que la clínica del presunto falso doctor "no está
incluida en el registro correspondiente de la Consellería de
Sanidad", por lo que el Colegio solicitó el "cierre" del centro
sanitario y la apertura de un
expediente sancionador "por las infracciones cometidas".