El arresto de Durán, en la denominada
Operación Espada, dirigida por la Fiscalía Anticorrupción,
se produjo en la misma sede de los
populares en el Consistorio. Esta detención se
suma a las otras cuatro personas que también han sido detenidas por
la Policía Nacional a lo largo de este miércoles por la mañana,
entre las que se encuentran Jorge
Moisés, ex-gerente del Palma Arena;
Miguel Romero, director de
la empresa de comunicación
Nimbus; el campeón olímpico de vela en los Juegos Olímpicos de
Atlanta'96 José Luis 'Pepote'
Ballester, ex-director general de Deportes del Govern de
Jaume Matas y otra persona que responde a las iniciales I. A. S.
Fuentes de la Policía Nacional
informaron de que la operación
continúa abierta y que, por tanto, no se descartan nuevas
detenciones en las próximas horas. Por otro lado, indicaron que los
cinco arrestados ya se encuentran en los calabozos de la Policía en
la calle Ruiz de Alda en la capital balear, mientras que señalaron
que a lo largo de la tarde continuarán los registros por parte de la
Policía Judicial y el fiscal Anticorrupción, Pedro Horrach.
Malversación de
caudales públicos
Las cinco detenciones, ordenadas por
la Fiscalía Anticorrupción, investiga, entre otros, un presunto
delito de malversación de caudadales públicos. Los arrestos se
produjeron en el marco de una serie de registros que la policía
judicial está llevando a cabo desde este miércoles mañana en el
Palma Arena y en la empresa de
comunicación Nimbus, situada en el Paseo Mallorca, número
32A, donde la Fiscalía Anticorrupción habría encontrado algunas
presuntas irregularidades en esta infraestructura deportiva
impulsada e inaugurada por el ex-presidente del Govern, Jaume Matas,
y que se conoce como el 'caso Palma Arena'.
La Fiscalía trata de averiguar el
origen de los 45 millones de euros que la Unión Temporal de Empresas
que construyó el velódromo (Melchor Mascaró y FCC) reclama al actual
Govern, sumando casi el doble del
coste inicial de la obra, que rondaba los 48 millones de
euros. A partir de ese momento, la abogacía de la comunidad y los
servicios jurídicos del Govern colaboraron con la Fiscalía en la
transmisión de documentación.
Precisamente, el pasado 14 de
noviembre de 2008, el juez de instrucción número 3 de Palma, José
Castro, acompañado de los fiscales Anticorrupción, Joan Carrau y
Pedro Horrach, y de la Policía Nacional, realizaron una inspección
ocular en el velódromo del Palma Arena, con el
fin de buscar posibles
irregularidades. Concretamente, la Comisión Judicial se
limitó a recorrer todas las instalaciones del Velódromo
inspeccionando las pistas, las gradas y los sótanos del Palma Arena.
Así, la Fiscalía investiga si se
cometieron pagos irregulares a los arquitectos y técnicos de la
dirección de obra del proyecto. El conseller de Juventud y Deportes,
Mateu Cañellas, ya aseguró el mismo día de los registros producidos
en noviembre del pasado año que la
diferencia entre el importe presupuestado y el coste final es "muy
elevada", lo que ha generado un agujero en la Conselleria
que "va a impedir hacer muchas cosas".
Precisamente, Cañellas anunció a
comienzos de esta legislatura que el Ejecutivo iba a realizar una
auditoría técnica tras conocer que el coste final del Palma Arena
ascendería a 90,6 millones de euros, lo que suponía un incremento
del 89% respecto al precio final, presupuestado por Matas, situado
en 47,7 millones, debido a una serie de
"modificaciones de estructura y en
la cubierta, así como por unas obras internas en el
Estadio".