El jefe de Protección Civil en la
zona, Guido Bertolaso ya ha afirmado que las
víctimas y los heridos "serán
numerosos". "Es la peor tragedia de este milenio", afirmó
Bertolaso.
El seísmo se produjo en la región
montañosa de Abruzzo, en el centro de Italia, y derrumbó numerosos
edificios de la capital provincial, L'Aquila, una ciudad
universitaria con una población de
80.000 personas situada al noreste de Roma. Han sufrido
daños el Palacio de Gobernación, Iglesias, residencias de
estudiantes,... en total, Protección Civil calcula que hay entre
10.000 y 15.000 edificios afectados.
26
pueblos afectados de manera grave
26 pueblos cercanos al epicentro, que
se ubicó a unos 10 kilómetros de L'Aquila, la capital de la región
de Abruzzo, han quedado dañados "de manera grave".
Muchos de los edificios dañados,
sobre todo en los pueblos cercanos a L'Aquila
son antiguos, por lo que
los daños provocados por el temblor allí podrían ser más graves.
El terremoto fue de
magnitud5,8 en la escala
de Richter, según los sismógrafos locales.
El primer ministro Silvio Berlusconi firmó el decreto de
estado de emergencia nacional, canceló su viaje a Moscú y viajó a la
zona para seguir esta situación, que describió como "una situación
sin precedentes en los últimos años".
Españoles y supervivientes
en la zona
El embajador español en Italia,
Luis Calvo, apuntó que los
25 españoles afectados por el seísmo son los únicos de los que la
Embajada tiene noticia y están todos ilesos.
Enrique Romojaro, un
estudiante español en L'Aquila declaró a 20minutos.es que
tuvieron que "salir a la calle en pijama cuando todo empezó". "No
nos atrevimos a ir al centro porque dicen que
la situación está muy fastidiada", aseguró.
Mientras, a
Juan Antonio Hernández, un
español de 56 años al que el terremoto le ha sorprendido en
Castelnuovo, una pedanía de L'Aquila: "Ha sido terrorífico, no os lo
podéis imaginar: se han caído casas enteras".
Otro de los supervivientes, Camillo
Berardi (un ciudadano de L'Aquila), dijo que "cuando se produjo el
seísmo, corrí a la casa de mi padre, abrí la puerta principal y vi
que todo se había derrumbado.
Mi padre seguramente está muerto. Pedí ayuda pero no había nadie".
Cerca de la superficie
El terremoto también se sintió
con intensidad en Roma.
Los vecinos bajaron a la calle alertados por el movimiento sísmico y
a la espera de una réplica, pero pasados unos minutos fueron
volviendo a sus casas.
El temblor hizo crujir las
antiguas casas del centro histórico
romano e hizo caer algunos objetos al suelo.