Ingredientes:
2 kilos de patatas bindje, 6 huevos,
70 gramos de harina de matas o de sémola finita, canela en polvo,
11/2 cucharaditas de azúcar, ½ limón, aceite de oliva y sal.
Ingredientes
para hacer el relleno:
11/2 de carne de vacuno que esté
picada, 1 manojo de perejil, 1 cebolla a poder ser grande, ½
cucharada pequeña de nuez moscada, dos hojas de laurel, azafrán,
aceite de oliva, pimienta negra y sal.
Preparación:
Primero lavaremos y coceremos las
patatas en bastante agua con sal. Las escurrimos y las machacamos
con un tenedor y las pasamos por el pasapurés o chino. Agregamos la
corteza rallada de medio limón, el azúcar y una pizca de canela.
Amasamos hasta conseguir una mezcla homogénea.
Ahora salteamos la carne picada con
un par de cucharadas de aceite de oliva, cubrimos con agua y
añadimos la cebolla rallada, el perejil picado, dos hojas de laurel,
nuez moscada en polvo y unas fibras de azafrán. Aderezamos a nuestro
gusto y cocemos a fuego lento con la cazuela tapada, hasta que se
consuma el líquido.
Cocemos los tres huevos en agua con sal,
los pelamos y los cortamos en trozos grandes. Creamos bolas con el
puré de patata. Hacemos un hueco en el centro y lo rellenamos con la
carne picada. Ponemos un trozo de huevo cocido sobre ella y damos
una forma puntiaguda a los pastelitos.
Rebozamos los pastelitos en harina y
huevo antes de freírlos en aceite muy caliente hasta que se doren.
Escurrimos el aceite sobre papel absorbente y servimos caliente.
De esta forma evitaremos que estén muy aceitosos, esto yo lo hago
con todos los fritos.
Son algo complicados de hacer los
pastelitos, a mí por ejemplo las veces que los he preparado nunca me
han salido igual.
Tengo que tener algo de tiempo libre para hacerlos porque tardo algo
más de una hora, pero como están ricos merece la pena.