Ingredientes:
1 libra de nueces, finamente picadas
3 cucharadas de azúcar
1 cucharadita de canela
1 libra de pasta de phyllo
1 taza de “shortening” (mantequilla) derretida
Jarabe de miel:
¾ de taza de azúcar
¾ de taza de agua
¼ de taza de jugo de limón
½ taza de miel
Engrase un molde de
10 C 15 pulgadas.En un tazón combine las nueces, el azúcar y la
canela. Deje a un lado. En un molde de 10 C 15 pulgadas, empiece a
colocar en capas las hojas de phyllo doblándolas de manera que se
ajusten al molde. Con una brochita úntele mantequilla derretida a
cada hoja generosamente. Utilice la mitad de las hojas y únteles
mantequilla a cada una de ellas.
Extienda la mezcla de nueces sobre las
hojas de phyllo y luego coloque las hojas de phyllo restantes sobre
la mezcla de nueces, usando el mismo método indicado arriba-
pintando cada capa con mantequilla derretida. Al concluir, pase un
cuchillo alrededor de los bordes del molde y extienda la mantequilla
restante sobre la parte de arriba. Refrigere durante por lo menos 1
hora.
Precaliente el horno a 350
grados.Después de refrigerar la baklava, corte a través de la capa
superior únicamente sin cortar la capa de abajo, con líneas
diagonales paralelas y luego crúcelas para formar las tradicionales
formas de diamante. Hornee hasta que dore, de unos 25 a 30 minutos.
JARABE DE MIEL:
Prepare el jarabe calentando azúcar, agua, jugo de limón y miel en
una cacerola de 2 cuartos hasta que hierva. Caliente a fuego lento
sin tapar durante 10 minutos. Cuando se ha terminado de hornear la
baklava, sáquela del horno y termine de cortar a través de todas las
capas. Vierta el jarabe enfriado sobre la baklava tibia.
Las hojas
de phyllo se enfrían muy rápidamente. Use únicamente unas cuantas
láminas a la vez, manteniendo el resto cubierto con una toalla
húmeda o vuélvalas a colocar en la bolsa plástica.